

– Hoy es su día:
– Tienen en sus manos la formación de mejores ciudadanos y seres humanos.
Benny Cruz Zapata/EnLíneaDIRECTA
Victoria, Tamaulipas.- Hoy se conmemora el Día del maestro, estadísticamente en Tamaulipas hay poco más de 40 mil tamaulipecos dedicados a la enseñanza. Ellas y ellos tienen en sus manos la educación de poco más de 750 mil niños y jóvenes, quienes ven en sus profesores la esperanza de aprender no solo letras y números, si no recibir las herramientas necesarias para transitar por los caminos de la vida.
El maestro Darío Martínez Osuna, con más de 38 años dedicado a la enseñanza de la oratoria a niños y jóvenes, es un fiel ejemplo de lo que en lo ideal debe ser un maestro.
Con el aval que le da su probada vocación de enseñanza opina que esta tiene muchas asignaturas pendientes.
-En primer lugar debemos instruir al joven o al niño, pero también lo debemos de educar en un desarrollo integral, eso debe corresponderle a la educación, entonces tenemos que escarbarle a la vocación, porque la educación es todo; un pueblo que es grande es un pueblo que es educado , un pueblo que camina a la barbarie es porque ha hecho caso omiso a la educación.
Los grandes movimientos sociales, las grandes transformaciones las ha hecho la educación, por eso debemos aportarle.
Martínez Osuna es director y forjador de nuevos valores en su escuela de oratoria ubicada en el auditorio “Ing. Marte R. Gómez” de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesino de Tamaulipas, en donde cada sábado refrenda su compromiso con la enseñanza:
-Apoyan en el conocimiento y la práctica de la oratoria es para alimento para el alma, porque nutrir de conocimientos a los niños y los jóvenes es una valor que no tiene precio, de ahí han salido campeones de oratoria locales, estatales y nacionales, pero más allá de esto, ver como vidas completas son transformadas por el conocimiento es un estimulo vital para seguir apoyando la sed de conocimiento que se tiene a nivel general.
En este mismo contexto el maestro Eduardo Delgado, Gurrola profesor de educación superior apunta que les ha tocado vivir en una sociedad distinta, que reclama docentes con un perfil humanista:
-Los maestros como en todo, no escapan a las diferiencias; hay el maestro que enseña y el maestro que instruye; el primero te da conocimientos de vida y el segundo lleva a sus alumnos a ser mejores seres humanos.
Para catedratico lo ideal es visualizar a la educación como un proceso de humanización permanente:
“En estros tiempos que nos han tocado vivir, los maestros tenemos que educar y educarnos, retomar la vocación y el compromiso social del educador; pues se tiene en las manos lo màs valioso de este paìs que es la formación de ciudadanos y de seres humanos, entonces hay que educar con una visión integral, por una parte la información acedemica y a la par los valores que tanta falta nos estan haciendo, como son por mencionar algunos, la civilidad, la cultura por la paz, la comunicación, el diálogo, y en este sentido hay que reconocer que las escuelas no generan esa pedagogia”.
Explica que en la actualidad los maestros estan preocupados y ocupados en que los alumnos aprendan matematicas, español, ingles, pero no por educar en la humanización, en la democracia, en la civilidad, en la resolución de conflictos por vìa del dialogo:
“Históricamente los maestros no solo se preocupaban por la enseñanza, su participación en la sociedad era integral, quien no recuerda a los maestros rurales que se con convertìan en lideres y gestores de las comunidades en donde daban clases? ”.
Por lo anterior dice que los nuevos educadores deben tener una nueva visión de cómo abordar la educación, porque el mundo ya cambio y hay una sociedad que demanda que los docentes se transformen.
En este mismo contexto la maestra Patricia Torres Zarate, con 19 años de servicio en educación preescolar en el Kíder Estefanía Castañeda, menciona que desde que salió de la Normal, no hay día que no agradezca a Dios la oportunidad que tiene de ser trasmisora de conocimientos en la etapa más temprana de la niñez:
-Para mi es una gran experiencia ser maestra, todos los días agradezco la oportunidad de tener este trabajo, pues llevar el conocimiento a los niños es una gran responsabilidad y un compromiso que se debe de valorar.
Reconoce que hay compañeros de profesión que se quejan:
-Pero igual que en todo, hay personas a las que les falta el compromiso, pero hay otras que les sobra, aquí en el kinder por ejemplo, todas estamos comprometidas a dar lo mejor de nosotras y eso se ve, pues los niños se ven contentos, además no solo nos concretamos a darles el plan de estudios, sino a atenderlos de manera personalizada.
Ella comparte que la enseñanza es su vocación:
-A lo mejor todo el mundo dice lo mismo, pero desde que estaba chica soñaba con ser maestra, me emociona ver como los niños llegan sin conocer las letras y salen del kider leyendo, incluso ahora me encuentro a mis primeros alumnos ya todos unos profesionistas y todavía se acuerdan de mi, me saludan y con eso compruebo que como maestra he cumplido.


