Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.-Entre los muchos objetivos de Francisco Javier Garza de Coss, antes de entregar la presidencia del Partido Acción Nacional en Tamaulipas sobresalía su obsesionada venganza de ajustarle cuentas a quienes el visualizaba como presuntos responsables de su fracaso en la política, sobretodo cuando pretendió la candidatura a la presidencia municipal en Reynosa y al menos en dos ocasiones, Francisco Javier García Cabeza de Vaca se lo impidió.
Incapaz de enfrentar por si solo al ex – presidente municipal de Reynosa, Garza de Coss arremetió contra cada uno de sus ex –colaboradores y lo mismo tramitó fast track las expulsiones de gentes cercanas al equipo cabecistas como: Horacio Ortiz Renan, José Prieto Valenzuela, Jorge Espino Ascanio, Héctor Pérez, Raúl García Vivian, Carlos Ávila Durán, Leonel Cantú Robles, etc.
Sin embargo, de entre todos ellos, quien más lo obsesionaba era Gerardo Peña Flores, a quien responsabilizaba de que sus planes de expansión política en el PAN no prosperaron como deseó, por ello emprendió una campaña de bloqueo, cuando Gerardo Peña fue candidato a la presidencia municipal en 2007.
En aquel entonces se documentó en forma prolífica sus reuniones con Ricardo Gamundi Rosas y funcionarios del gobierno estatal, en donde en formas furtiva celebraba encuentros que nunca explicaba con que propósito eran.
Colaboradores de la campaña de Gerardo Peña Flores denunciaron las acciones de bloqueo y campaña en contra que hacia Garza de Coss contra ellos, y que se repitieron ya como presidente estatal del PAN en 2009, cuando Peña Flores fue candidato a la diputación federal.
Esas dos campañas en que atacó a Gerardo Peña Flores no le bastaban a Garza de Coss, por lo que en forma soterrada y discreta inició un proceso de expulsión contra este, acusándolo de presuntamente operar en su contra a través de los delegados federales en Tamaulipas.
Gerardo Flores, anteriormente fungió como contralor de la Secretaría de Gobernación, hoy ocupa el mismo cargo, pero en la Corett que es dirigida por García Cabeza de Vaca, el aun presidente del PAN en el estado, emprendió un cruzada para expulsar a Gerardo Peña, pero no lo logró.
Un fallo dado a conocer por la Comisión Nacional de Garantías y Vigilancia del CEN del PAN, ordenó reponer al padrón estatal y nacional a cada uno de los militantes panistas que durante los tres años de gestión de Garza de Coss fueron expulsados o suspendidos sus derechos como militantes.
El ordenamiento del CEN del PAN restituye los derechos de esos panistas que fueron blancos de la venganza de Garza de Coss.