Los atardeceres de Reynosa

Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA

Reynosa, Tamaulipas.-Parece difícil de creer que mientras el cenit del sol implacable durante el día produce temperaturas calcinantes de hasta 42 grados centígrados, al caer la tarde e iniciar la noche se puedan disfrutar de espectáculos regalo de la naturaleza como el ocaso.
Por allá de las 8 y 9 de la noche se puede observar como los tenues rayos dorados-anaranjados del sol se confunden con las sombras de la noche y el negro del firmamento que se impone por toda la bóveda celeste, en donde minutos antes reinaba el astro rey.
En al trajinar diario por la gran ciudad, apenas hay tiempo para presenciar el regalo que ofrece la naturaleza y que nos recuerda que siempre hay tiempo, también para disfrutar las cosas que nos rodean que son inmensas e insondables como el universo que compartimos.