Maremágnum/Mario Vargasuárez *Moda: Bullyng

Soy de los que afirman que la opinión pública no la hace la gente, el público. Más bien son los medios de comunicación los que influyen en los lectores de periódicos, los televidentes, radioescuchas, los cinéfilos y hasta los cibernautas para que hablen de algo y siempre en un sentido que se induce.
Lo anterior lo relaciono con el título de esta columna porque parece que la moda son algunos temas y hasta se maximizan. Es cierto que creo en la libertad de expresión, pero también creo en la maximización del tema como en este caso el Bullyng.
Históricamente en los niveles educativos de post-primarias en México, se registraron las famosas “novatadas escolares” al grado de que hasta en las universidades se dieron los “tradicionales desfiles y venta de esclavos”.
En la secundaria lo común era rapar o tusar a los muchachos en el transcurso de la primera semana de clases al grado de que para que se “compusiera” el corte los padres tenían que raparlos. Siempre con el respeto inquebrantable a las mujercitas.
En los “desfiles de esclavos” la sociedad de la ciudad que me diga, presenciaba el espectáculo, incluso los “novatos” eran llevados caminando y amarrados de manos y hasta del cuello. No faltó la broma excesiva cuando hacían desfilar a los chicos en ropa interior y no faltaban los “emplumarlos”.
“Los esclavos” siempre fueron los estudiantes de nuevo ingreso a la preparatoria y la universidad –varones- y se llamaban así porque tenían que realizar todas las tareas que señalaran los “amos” hasta las tareas domésticas como pintar una casa, cortar césped, cuidar niños, lavar pisos, ropa, trastes, etc.
Las familias victorenses llegaban a comprar a los “esclavos o perros” para “salvar” a sus hijos de este juego perverso, por lo que acompañaban el desfile de “esclavos y perros” a lo largo del 17. Una verdad es que algunos vecinos iban a la compra de esclavos porque requerían de mano de obra barata. ¿Recuerda usted el famoso “baile de novatos”?
Las novatadas en las escuelas secundarias, preparatorias y en las universidades, se terminaron por la participación directa de las autoridades educativas y la estrecha vigilancia que operó en esos momentos, pero de plano, eran tiempos donde los maestros tenían mucho mayor apoyo de los mismos padres de familia y de la sociedad.
Lo anterior viene a colación porque el diputado local, Aurelio Uvalle Gallardo recientemente declaró que el “…problema del Bullyng puede verse desde distintos ángulos y se presentan en los adolescentes, aunado a la tecnología con que se está manejando, pero está mal orientado porque lo que realmente se necesita es modificar reglamentos…”
Uvalle Gallardo sabe lo que dice porque conoce su profesión, por ello maneja que los alumnos más inmiscuidos en este tema son los adolescentes y cuando se refiere a la tecnología es porque él sabe que muchas veces las provocaciones en las peleas o incluso en el ataque sexual son con la idea de video grabarlas y subirlas a los diversos sitios de internet, youtube.com da cuenta de ello.
Quienes exigen normar de alguna forma las acciones contra del Bullyng, saben que es casi imposible solo hace falta que los maestros se empeñen más en la vigilancia de los espacios “libres o muertos”, pero los maestros están más ocupados preparando ENLACE, por ejemplo.
El problema no es nuevo porque los escolares de todos los tiempos han sufrido el acoso de sus propios compañeros hasta con el robo del “lonche” y siempre eran los niños mayores; también se dio con las pandillas dentro del mismo grupo escolar. Esto siempre ha sucedido, solo que la moda ahora se llama Bullyng.
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