– Hay 8 casos en tratamiento en la SS.
Gastón Monge/EnLíneaDIRECTA
Nuevo Laredo, Tamaulipas.- En el curso de los últimos cinco años la depresión emocional afecta en mayor medida a los adolescentes y a los jóvenes, y que algunos de ellos, si no cuentan con atención especializada, tienen al suicidio, advirtió la psicóloga Guadalupe Caballero, quien es la responsable del programa de salud mental de la jurisdicción sanitaria.
Por ello es que se encuentran bajo tratamiento médico y psicológico en el centro de salud rector, 8 jóvenes, 13 adultos y al menos cinco niños que fueron canalizados al hospital infantil para su atención médica
Dijo la especialista que esta tendencia es más marcada en los últimos cinco años, y que está afectando cada vez más a los adolescentes y a los jóvenes, los que dijo, están cambiando sus patrones de conducta por unos más pesimistas.
Comentó que hace veinte años, la depresión era una mal propio de los adultos, más específicamente de los mayores de 60 años, debido a la soledad en que se encontraban, pero advirtió que a raíz del ritmo de vida moderno, los patrones que conducen a la depresión han cambiado, al grado que los más afectados en la actualidad son los adolescentes y los jóvenes.
El tratamiento tarda cinco meses en surtir efecto, ya que además de algún medicamento, requiere de atención psicológica permanente, hasta que el paciente cambie en sus actitudes y comportamientos, y que no haya retroceso en ellos.
Recomendó a los padres de familia que observen cambios en el comportamiento de sus hijos, y que ante cualquier modificación ce carácter, acudan de inmediato con algún especialista.
Entre los signos de alerta que se deben identificar para saber si existe depresión en los hijos, Caballero dijo que pueden ser factores, el desinterés en acudir a la escuela, encerrarse en sus habitaciones, agresividad sin motivo, falta de apetito y ausencia del sueño, entre otros.
De no tratarse de ,manera adecuada e inmediata, la depresión puede conducir al joven a tomar conductas pesimistas ante la vida, y orillarlos a lastimarse e incluso, al suicidio, “porque le pierden sentido a la vida y sienten que ya no tiene caso vivir más”, explicó..