Claro que las acciones de prevención deben ir encaminadas a la juventud, sin olvidar, por supuesto, las que se refieren a la niñez y a la edad adulta, sabedores de que una gran mayoría de delincuentes atraviesa por esta etapa de su vida.
Las causas, distintas; los delitos también, por lo que no entraremos en detalles, pero sí sabemos que una gran parte de quienes actúan fuera de la ley es porque han sido orillados por la situación económica nacional, familiar , y por supuesto, por una falta de orientación adecuada. No se justifica el que se cometa un delito en aras de la necesidad, porque la gente que quiere, trabaja aunque sea en algo que no le guste, pero para comer si sale.
Pero en la última conferencia de gobernadores se habló, o al menos, eso dijeron en la prensa, que se establecerán becas para los jóvenes, con objeto de que tengan menos presión y tendencia a dedicarse a la vida fuera de la ley.
En España hay una serie de apoyos, como en toda Europa, para los que no tienen trabajo y que son miles. Muchos de éstos tienen nivel académico de doctorado y se encuentran en “paro”, es decir, sin empleo, y tienen que acceder a convocatorias públicas que les llevan a realizar investigaciones por apoyos que rondan los mil euros mensuales, y que les permiten sobrevivir. Entendamos que es un lugar costoso para la supervivencia, y los salarios normales son elevados de acuerdo a nuestra perspectiva.
Como toda Europa, pasan por un proceso difícil en materia de economía, y aunque el gobierno federal se empeña en asegurar que México está bien, que se puede vivir con seis mil pesos mensuales, que la inflación no nos afecta, que los precios no han subido, nuestro país también se encuentra en situación difícil.
Se trata de fomentar el empleo como hemos sido enterados por las autoridades del estado de Tamaulipas, donde la generación de puestos ha sido importante en el último semestre, aunque se reconoce que aún no es suficiente; se trata de que todo mundo tenga acceso a un empleo digno y bien pagado, pero eso es algo así como pensar en lo que se llama “sueño guajijo”, porque tenemos como hecho que hay miles –probablemente millones- de empleos mal pagados, que no dan para cubrir las necesidades familiares.
Un ejemplo lo anota un experimentado colega al hablar de la paga para los periodistas, pero igual se escucha en el ámbito médico, en el judicial, el académico, el magisterial y todos los que tienen que ver con la vida productiva.
Solamente los que ganan bien son los perezosos del SNTE, que buscan cada día trabajar menos, hacer menos y ganar más, escudados en una falsa “carrera magisterial” que tiene todo, menos fomento a la educación que en nuestro país sigue siendo deprimente, y si no, hay que ver a nuestros hijos que estudian en escuelas oficiales regenteadas por un vividor del SNTE –o una vividora- que hace y deshace.
Pero el asunto es que más que becas, se requiere fomentar la instalación de empresas, industrias y fuentes de empleo que, a base de estímulos fiscales u otras estrategias, puedan ofrecer a los egresados de nuestras universidades un empleo digno y decoroso de acuerdo a su preparación.
Son miles los universitarios subempleados o desempleados.
Las autoridades deberán pensar en establecer estrategias; probablemente funcionara una reunión entre autoridades y empleadores, para definir políticas que permitan, por un lado, tener mano de obra calificada en todos los niveles, y por el otro, la garantía de que nuestros jóvenes tendrán empleo.
Pero, OJO, no descuidemos al adulto. Los que pasamos de 35 también tenemos necesidades de empleo y otras más, y las políticas las dirigen a jóvenes, a otros sectores de la población, olvidando un poco –o un mucho- a quienes constituimos la parte “gruesa” del sector proveedor de recursos en las familias.
También estamos vivos, comemos y nos vestimos, o sea: todos contamos, no únicamente un sector.
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!