PALACIO/Mario A. Díaz Vargas *¿Movió el avispero?

SIN que cause extrañeza, sino más bien producto de una lógica reacción ciudadana, numerosos dirigentes de colonias se mostraron contrariados e inconformes como consecuencia de la nula vigilancia policial preventiva y el voraz proceder de los ahora pomposamente llamados “policías viales”.
Convocados por el titular de Participación Ciudadana LAURO PEÑA GARCIA, el pasado sábado, en el Centro de Convenciones Mundo Nuevo los líderes externaron amargamente sus quejas y preocupaciones.
Las quejas ciudadanas se centraron en la escasa vigilancia de la militarizada policía preventiva en colonias de la periferia, la pésima atención del personal a cargo del número telefónico de emergencia 066 y los desmedidos atracos a automovilistas que vienen ejerciendo los encargados de regular el tráfico vehicular en esta ciudad fronteriza.
De la desesperación de los residentes periféricos fueron testigos el teniente coronel GABRIEL LOPEZ ORDAZ, secretario de Seguridad Pública Municipal, y el delegado de Tránsito Local, el teniente ROBERTO GUERRERO LOPEZ.
Infructuosamente, por cierto, LOPEZ ORDAZ intentó convencer a las decenas de presidentes de colonias que la culpa de la falta de vigilancia preventiva es del presidente de la república FELIPE CALDERON HINOJOSA.
Asumiendo una actitud oficialista que prácticamente avivó el fuego entre los presentes, hizo una defensa a ultranza del alcalde ALFONSO SANCHEZ GARZA y del gobernador EGIDIO TORRE CANTU.
El jefe policial preventivo hizo aseguró a los presentes que ambos gobernantes no son responsables de la falta de vigilancia preventiva y que todo obedece a la instrucción surgida, en ese contexto, en la ciudad de México.
Evidenciando una falta de tacto político y, en cambio, dejando entrever su formación militar y su respetuosidad a la cadena de mando, el teniente coronel no tan sólo no convenció a los dirigentes sino, por el contrario, prácticamente les clavó las “banderillas”.
A los ciudadanos de buen vivir poco les importa las pugnas políticas entre las instancias gubernamentales y los pactos signados respecto a tal o cual tema.
Al ciudadano de buen vivir lo único que le interesa es que su gobierno les provea de lo más esencial, que representa la seguridad pública, ante el alarmante incremento de robos, atracos, riñas y otros hechos delictivos que requieren del auxilio de la fuerza pública legalmente constituida.
Asimismo, al ciudadano de buen vivir que se gana un salario mínimo no superior a los 600 peeos por semana solo le interesa que su precario recurso familiar no le sea esquilmado por un mal servidor público que actúa “atendiendo instrucciones superiores”, según su vago argumento.
De igual forma, quienes viven en concordancia con la ley y que son utilizados en campañas electorales tan sólo lo que pretenden es una atención inmediata y con buenos modales cuando por necesidad tienen que solicitar algún tipo de auxilio al teléfono municipal de emergencia.
Que si FELIPE es el verdadero y único responsable o que si ALFONSO y EGIDIO nada tienen que ver en la escalada de violencia y decisiones mal tomadas del gobierno federal, a los ciudadanos de buen vivir eso les importa un rábano partido por la mitad.
Resulta imposible convencer a colonos y sus dirigentes que los gobernantes locales nada pueden hacer, tal y como lo intentó el militar investido de secretario de Seguridad Pública Municipal.
Por supuesto que los gobernantes de los tres niveles son responsables de lo que está ocurriendo. Tan simple que no hay que olvidar que fueron electos para representar y defender los derechos de los ciudadanos.
Luego entonces ¿cómo es que ahora pretenden hacerle al Poncio Pilatos?
El caso es que la reunión convocada por Participación Ciudadana no tan sólo no arrojó resultado alguno sino que los asistentes salieron más contrariados ante la ausencia de solución a su problemática.
Mientras tanto, los militares investidos de policías preventivos se niegan a acudir a llamados de auxilio en colonias periféricas y se concentran a ejercer labor de detección de individuos y vehículos sospechosos de pertenecer al crimen organizado.
Lo extraño, o quizá no tanto, es que a raíz del acuartelamiento de los genízaros, los “policías viales” andan más que desatados.
¿Acaso será mera coincidencia?
Y hasta la próxima.

También lea y escuche PALACIO en: www.elgraficotam.com.mx, www.meridianohoy.com.mx, www.diariodebate.info, www.enlineadirecta.info, www.fapermex.com, www.sondeosmex.com, El Gráfico de Tamaulipas, Meridiano Hoy de ciudad Victoria y Libertas-Radio en el 89.5 de F.M., en su primera emisión de noticias y en www.libertas.tv.