Aplauden reubicación de reos federales

Benny Cruz Zapata/EnLíneaDIRECTA

Victoria, Tamaulipas.- Después de que Tamaulipas ha sido noticia internacional por la evasión de reos de los centros penitenciarios estales, a partir de ahora y de manera paulatina los reclusos por delitos federales, así como los considerados de alta peligrosidad serán reubicados en centros penitenciaros de la federación.
Esta medida es aplaudida por la Federación de abogados que en voz de su presidente, José Alfredo Jiménez, opina que esta medida se había tardado:
“La convivencia de reos federales con reos del fuero común es altamente contaminante y es un detonante para que los penales locales se conviertan en caldo de cultivo para el delito, esta medida viene a aligerar la carga presupuestal que representa la manutención de los reos federales para el gobierno del estado”.
El acuerdo de Gobierno en materia de seguridad penitenciaria establece entre otras cosas que los reos del fuero federal con sentencias ejecutoriadas, es decir cuya resolución causó estado, serán reubicados paulatinamente en centros penitenciarios a cargo de la Federación, que aquellas personas que a partir de ahora sean consignadas por delitos federales, serán ingresadas a centros penitenciarios federales y los reos considerados como peligrosos y consignados por delitos del fuero común, serán reubicados en centros penitenciarios federales.
El Presidente de la Federación de abogados sustenta que este tipo de medidas repercutirán de gran manera en la seguridad penitenciaria, ya que la convivencia de reclusos federales con los del fuero común, históricamente representaban un grave problema no solo de presupuesto, sino de contaminación delincuencial:
“No era lógico que un ladroncillo o una mujer que estuviera por error en un penal, cohabitaran con un delincuente de altos vuelos, ya que esto era propicio para relaciones peligrosas que incidían en muchos que llegaban ahí por in delito circunstancial y salían de ahí peor que como habían entrado”.
Agregó que independientemente de esta medida, se debe seguir pugnando porque las cárceles sean verdaderos centros de readaptación social y no escuelas del delito.