Lupita Alvarez/EnLíneaDIRECTA
Victoria, Tamaulipas.- La Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios turnó a la Procuraduría de Justicia el caso de los residuos químicos arrojados recientemente a mantos acuíferos que abastecen a esta capital.
En entrevista, el titular de la COEPRIS, Alfredo López de León aclaró que los tubos con sangre, las jeringas y el medicamento que encontraron en el Ejido 7 de Noviembre y Altas Cumbres, no son deshechos de hospitales sino material de consumo veterinario.
“Hasta ahora los datos revelan que era material de consumo veterinario, no era producto de consumo humano a reserva de que nosotros recibamos las muestras”, dijo tras asegurar que el laboratorio estatal de salud está realizando el respectivo análisis.
“En coordinación con la PROFEPA y la Procuraduría de Justicia fuimos e hicimos el rastreo de este material, están verificándose en el laboratorio estatal, en el laboratorio de medicina veterinaria, incluso mandamos unas muestras a un laboratorio particular para determinar el tipo de sangre que estaba en los tubos”.
López de León señaló que el resto del material, el cual dijo, era bastante voluminoso, encontrado en el Ejido 7 de Noviembre y Altas Cumbres fue destruido e incinerado por una empresa particular que contrataron.
“Nos acompañó la Procuraduría General de Justica porque se levantó la denuncia correspondiente, nosotros estamos investigando de dónde provino el material que era bastante voluminoso”, expuso el funcionario de la Secretaría de Salud.