Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- Hace años, cuando era un adolescente y contaba yo 12 o 13 años, solía gastarme mi domingo o el dinero que ahorraba en la semana para irme al cine y disfrutar del matiné que daban los cines “Rex”, “Olimpia” o “Latino”, antes había doble cartelera y permanencia voluntaria, en el primero se exhibían los últimos estrenos de Hollywood y en los segundos, gradualmente, aunque siempre había películas atractivas para todos los géneros, en lo personal me gustaba asistir al cine “Bahía”, pues programaban películas de Bruce Lee y Jacky Chan (ya era actor karateca hace 25 años) lo que me inquieta ¿Cuántos años de edad tendrá?.
La salas de los cines siempre estaban llenas de familias y se realizaban intermedios entre funciones para que la gente acudiera a las dulcerías a proveerse de golosinas, palomitas y refrescos, a mi me satisfacía un frutsi de manzana y unas papas fritas “Sabritas” de sal bañadas con vinagre que ponía en los mostradores para los hot- dogs.
Salía uno del cine satisfecho y contento, luego de haber disfrutado de la cartelera, entre semana eran inevitables los comentarios en torno a las películas y los estrenos que siempre llegaban en el verano.
Hoy en día, todo eso es nostalgia del pasado, asistir al cine es un tormento, de entrada, pues parece que los empresarios de los cines se han coordinado desde hace mucho tiempo para exhibir las mismas películas y en la misma cantidad, atiborrando la programación en todas sus salas y sin opciones para los cinéfilos.
Antes, vuelvo a repetir si uno quería ver películas de estreno en ingles, pues ibas al cine “Rex” era más caro, pero valía la pena, un gusto ameno, ahora que si querías ver películas mexicanas y de menor presupuesto, ahí estaba el “Latino”, para los amantes del cine de terror y de karate o americanas, ese era el “Bahía”, los “Futurama” y “Olimpia” eran similares, pero en las noches tenían sus funciones para adultos, que juro que nunca fui.
En suma había variedad para todos los gustos, hoy ir al cine es tratar de hallar una ahuja en un pajar, no hay diversidad en la programación y las únicas dos empresas “Cinepolis” y “Cinemex” exhiben lo mismo, en estas vacaciones “Harry Potter” y “Las Reliquias de la Muerte Parte 2” se adueñaron de todas las salas cinematográficas (nunca acabé de entender o mas bien me perdí, como una segunda parte de una secuela de una misma película, es para Ripley no?), y los otros churros palomeros son Transformers 3 y Cars 2 (incomprensible para niños y adultos, dicho por los que asistieron a verla).
Hay tanto buen cine, nacional como extranjero y sus películas se pierden almacenadas en las bodegas de los cines, no hay creatividad e imaginación, por eso las salas están siempre vacías y con audiencias pobres, no hay ese atractivo de cuando iba yo al cine, hoy es irse a buscar lo que ya no hay: cine.
Peor aun, las principales salas cinematográficas ahora exhiben funciones de lucha libre extranjera, partidos de futbol y novelas, ¡increíble! ahora se acude a las salas de cine a ver televisión que bien se hacía antes en casa, por eso digo en el “cine” de hoy no hay nada que ver.