Hoy es el Día del adulto mayor

– Abuelos; el reto de la vejez

– En Tamaulipas hay 285 mil 97 adultos mayores

Benny Cruz Zapata/EnLíneaDIRECTA

Victoria, Tamaulipas.- Hoy es el Día del adulto mayor, en Tamaulipas se tiene una población de 285 mil 97 con más de 60 años de edad, de los cuales 122 mil 57 son hombres y 152 mil 40 con mujeres, tan solo en esta capital la población en este rango de edad, llega a los 28 mil 676 habitantes, siendo 12 mil 925 hombres y 15 mil 751 mujeres.
Para la Delegada del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, Genny Solís Martínez las cifras son meros referentes, de una realidad que llama a la atención colectiva en cuanto a impulsar y apoyar la cultura del envejecimiento.
Desde esta prospectiva dice que si bien es cierto que los adultos mayores son uno de los sectores poblacionales más vulnerables en todos los sentidos, ya que no escapan al maltrato, el abandono y la indiferencia en ocasiones de su propia familia; sin embargo se debe contribuir a cambiar el panorama a través de la incorporación de los adultos mayores a la vida cotidiana:
“Esto de hace en nuestro casos a través de talleres, cursos de capacitación, actividades deportivas, además de difundir entre la familia, una cultura de respeto y valor de los abuelitos, esta dinámica la debemos trabajar desde casa, con nuestros hijos, con nuestros nietos, que crezcan valorando al abuelo, porque todo apunta a que vamos a ser un país de viejos”
Para ella la vejez no debe ser sinónimo de tristeza y abandono, para muestra comparte testimoniales de los adultos mayores que en cotidiano tienen al INAPAM como punto de encuentro y motivo de trasformación para vivir esta etapa de la vida.
“Llegar a viejo es una bendición no una maldición…”
La vejez no siempre es sinónimo de tristeza y abandono, porque cuando los años se acumulan es tiempo de darle entrada a otra manera de ver la vida:“Lo que sucede es que no sabemos envejecer, porque más allá de los achaques, hay que sacarle también jugo a la experiencia, y eso depende de nosotras mismas, de no dejarnos achicopalar, de pensar que la vida se acaba a los 60, hay que entender que es otra etapa que hay que aprender a vivir”.
María Guadalupe Cruz; sabe que llegar a viejo no es sinónimo de amargura o frustración, por ello está decidida a vivir a plenitud esta etapa de su vida:
“El corazón no envejece, hay mucha gente que llega los 60, 70 años de edad, toda llena de achaques, más que físicos del alma, y esto no puede ser, yo a todas las personas que conozco les digo que no porque estamos viejos ya estamos acabados, que con todo y los años encima podemos ser útiles a nosotros mismos, viendo con entusiasmo la vida”.
Integrante del Club “Flor de Mayo” que asiste a los talleres de manualidades organizador por el María Guadalupe asegura que si es posible llegar a viejo y ser feliz:
“Los tiempos han cambiado antes para los 60 años ya eras una cebecita blanca que te sentabas en un sillón a esperar prácticamente el final, ahora no, hay muchas maneras de entretener el tiempo, en mi caso soy madre, soy abuela y trato de vivir una vida plena, estoy en el club y ahí veo como es posible darle una cara alegre a la vejez”.
Igual piensa doña Amalia García de la colonia Victoria de esta capital, quien sustenta que la fórmula para mantenerse activa es no quedarse en un rincón de su casa:
-Dios me dio unos hijos maravillosos, así que me apoyan para que a mis casi 70 años yo siga activa, voy a cuanto evento me invitan, ando de arriba para abajo, porque entiendo que si me quedo en una cama me acabo, porque la soledad es canija y hay que espantarla conviviendo con otras personas que viven de manera similar a uno”.
En este mismo contexto, María Oralia Hernández asegura que todos los días nace con el firme propósito de vivir de la mejor manera:
-Cuando uno llega a viejo lo debe hacer sin complicaciones, lo que hiciste ya, lo que no hiciste también, a estas alturas de la vida el único compromiso es con uno mismo, porque los hijos, los nietos, los bisnietos ya están para apoyar a una y no que sea al revés; en mi caso soy una afortunada y quisiera que mucha gente de la tercera edad reflexionara sobre su situación, sobre lo inútil que es abrirle la puerta a la tristeza, a la melancolía, incluso a la amargura; porque hay quienes se enojan con ellos mismos porque no hicieron fortuna, porque batallan hasta para sobrevivir, lo que no tiene caso, porque el tiempo no se puede regresar, lo que pasamos ya se fue, lo importante es estar en el presente y tratar de llevar una buena calidad de vida, porque de ello depende todo.

Para doña Aída Medina Rosales de Infonavit Adelitas de esta capital, el ver con buenos ojos a la vida es la fórmula mágica que necesitan todos los adultos mayores para llegar a buen puerto:
-La vejez no tiene porque representar una etapa terrible para los seres humanos, yo veo como en la actualidad así lo ven muchos, pero es un error, ya que hay que aprender a envejecer con decoro, no va a querer tener uno la fuerza de cuando tenía 40 años, pero si puede ayudar a mejorar la salud y las condiciones de vida, el ejercicio, la convivencia entre iguales es una manera efectiva de lograrlo.
Agrega:
-Yo con tres hijos, cuatro nietos y cinco bisnietos puedo estar tranquila y en paz, porque he entendido que no puedo enojarme con el paso de los años, sino vivir estos a plenitud.
Enfatiza:
“La actividad física y la convivencia con los demás es casi una garantía de un buen envejecimiento, que no es otra cosa que tener salud y más o menos todas las facultades completas y sobre todo, una actitud positiva a esta etapa”.
Concluye que la vida no se detiene con la vejez, sino todo lo contrario:
-Ya sin hijos que cuidar y con la idea de que no estamos para cuidar nietos, podemos seguir haciendo muchas cosas, que van desde un simple juego de lotería hasta actividades como el cachibol, igual otras actividades que se realizan en instituciones y a donde siempre nos invitan.
Escucharlas a ellas es ser testigo de una realidad que contagia y es lo que quisieran mujeres como Doña Teresa Martínez, quien a sus 78 años de edad ha entendido que la vida solo se vive una vez y son pocos los años para disfrutar lo verdaderamente importante:
-Uno se pasa la vida siempre corriendo, cuando los hijos están chicos, cuando el marido esta joven, siempre hay pendientes por hacer en las casas, pero luego la ley de la vida se impone y el nido se va quedando solo, viene la época más amarga, ya que no hay con que entretener el tiempo y llega la amargura, la tristeza, la depresión, y para no morir en estas condiciones es necesario asimilar que los años se van y por más que uno quisiera ya no se pueden regresar…es cuando debemos aprender a vivir de otra manera…sin prisas y disfrutando cada instante como si fuera el último, para hacerlo hay mil formas…una de las más efectivas es la convivencia con los demás.