De “inútiles” a “útiles” escolares

Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA

Reynosa, Tamaulipas.- Con el inicio de una nueva administración estatal, hubo una transición también en el concepto y el apremio de hacer llegar un apoyo a los escolapios que recién acaban de iniciar el ciclo escolar y concluirán sus estudios en julio del año próximo.

Este lunes el gobierno del estado inició la distribución de paquetes de útiles escolares, consistente en 10 cuadernos (rayado y cuadricula) así como plumas y lápices para uso de los niños y jóvenes, y así ahorrar un gasto a los padres de familia atribulados por la crisis económica, esa que se dice en el discurso todos los días como letanía que ha sido “superada”.

La presentación de esos paquetes de útiles escolares es contrastante con las “mochilas” desechables que durante los últimos años el gobierno estatal había entregado, una suerte de maleta elaborado con fibra plástica, altamente frágil y que nadie las ocupó al no encontrarles uso (salvo para guardar documentos) y guardarlos bajo el colchón o en algún mueble.

La actual administración estatal tuvo la iniciativa de hacer entrega de los útiles con una autentica mochila, un morral más resistente (el color naranja inevitable alusión al gusto del mandatario), pero ahora si se trata de útiles y no “inútiles” escolares entregados a los niños y jóvenes tamaulipecos.

Alguien comentaba que antes de iniciar el proceso de entrega de los paquetes escolares, el propio gobernador Egidio Torre manifestó su preocupación de que se diera uso adecuado a los útiles y la mochila que se entregaría, con la nueva presentación y apoyo social, desde su contenido y la presentación, se puede dar como un hecho el propósito inicial, ahora sí hay certeza de que no fue un gasto en vano.

Evidentemente habrá espacio para el diferendo de opiniones, pero reza también un viejo adagio: “A caballo regalado, no se le mira el colmillo” y los padres de familia siempre que reciben una “manita” con los gastos de sus hijos, en la educación principalmente, pues nunca esta demás y se agradece, impuestos no son hechos, pero obras sí.