Curiosos somos los seres humanos: cuando alguien está pensando distinto a nosotros, esta mal; somos especiales y sentimos como que la razón nos asiste en el 99.9 por ciento de los casos. Nada más equivocado que lo anterior.
En el fútbol, habemos aficionados de Chivas, América, Santos, Cruz Azul y otros más. En el caso de la política, algunos simpatizamos con la ideología original del PRI, PAN o PRD, incluyendo también a los que se consideran “partidos chicos” que no tienen realmente peso electoral. ¿Quién tiene la razón? Tenemos la percepción que todos tenemos razón aunque choquemos ideológicamente.
No podemos decir que los que piensan distinto están mal. El caso de la regidora Helga Ruth y otros militantes que han infringido la ley no otorga a nadie la razón absoluta.
Pensamos que la política albiazul ha cometido delito y como tal debe castigársele al igual que a los otros que, aprovechando su cargo cometieron actos vandálicos en detrimento de su mismo partido. No se justifica la acción por donde se vea, porque está fuera de la ley. El que los hayan ido a sacar habla de una aplicación de la justicia y punto. No hay más y que no nos quieran engañar diciendo que han sido tomados por sorpresa: quien delinque sabe que la justicia llegará.
Y eso de amenazar con lanzarse al vacío o hacer huelga de hambre, simplemente son acciones populacheras y desesperadas de quienes no supieron defender con argumentos válidos y fuertes sus postulados.
Sin embargo, hay que respetar lo que piensan. Insistimos, de cualquier instituto político, aunque no comulguemos con ellos, hay que respetar lo que otros piensan.
De pequeños decíamos “Ese está loco” cuando pensaba distinto. Hoy, sabemos que cada quien tiene una forma de externar sus ideas y todos tenemos el mismo derecho a hacerlo. En un ámbito democrático suele imponerse la mayoría aunque nosotros hayamos logrado “casi” la misma popularidad: un voto hace la diferencia, a menos que se establezcan otras políticas de elección.
En ese sentido, podemos pensar que los demás no se conducen con una verdad valedera, pero es SU verdad y no la nuestra, así que no nos queda más que respetar estas formas de pensamiento, hacer valer los valores democráticos y ya.
En ese sentido, nos gusta el desarrollo que ha tenido la actual legislatura, porque, encabezados por la diputada Guadalupe Flores de Suárez, han imprimido un sello de respeto a las ideas de los demás.
No puede la maestra coartar el derecho de expresarse de nadie, por contraria que sea su ideología política, y lo anterior nos ha permitido tener un congreso plural, de respeto y libertad. Se vale inconformarse, pero en forma adecuada y en los tiempos necesarios, suponemos que así debe de ser.
En ese sentido, las voces opositoras a la ideología de la maestra Flores tienen todo el derecho a externar su opinión, como lo tenemos usted y yo. Nadie puede negarnos estos privilegios propios de un régimen aún democrático.
Los periodistas a veces tenemos también opiniones acerca de cualquier persona o acontecimiento. Nuestra posición es tan respetable como la de cualquier mexicano o lector. No pedimos privilegios especiales, solo respeto a nuestra forma de pensar. Así debe de ser, pues.
Y en el caso de los miembros del PAN, ojalá se pongan de acuerdo y acaben con los bochornosos espectáculos que estamos ofreciendo al país, y todo, por la voracidad de unos cuantos y las telarañas mentales de otros, quienes piensan que todo en la vida es malo, incluyendo a sus correligionarios.
Demos a todos el derecho de ser escuchados, para que respeten nuestro punto de vista.
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!