Loterías populares: ¿Despensas de la suerte o el casino de los pobres?

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Benny Cruz Zapata/EnLíneaDIRECTA

Victoria, Tamaulipas.- Tablones de madera o cualquier mesa de cocina son convertidas en las mesas de juego, distribuidas en un domicilio particular de la colonia Emiliano Zapata de esta capital, no cabe ni un alfiler; son las 10 de la mañana y las mujeres abarrotan el lugar, con sus ojos puestos en las pilas papel de rollo, en los botes aceite, en las cajas de cereal, en las bolsas de jabón, en el arroz, el café o las bolsas de azúcar y todo tipo de artículos de primera necesidad.

Cuando doña Panchita Martínez, recibe el paquete de 18 rollos de papel sanitario como premio mayor a la lotería que cotidianamente se juega; dice:

“Ya me fui de gane, con un peso ya tengo papel de rollo sanitario para toda la quincena, ya solo quiero llevarme el bote de Nescafe…”

Al ser entrevistada mientras juega, comparte que la lotería se ha convertido en la mayor distracción para las mujeres que como ella las buscan no solo para llevar productos de primera necesidad a su hogar:

-Además del mandado que nos llevamos, nos divertimos mucho, yo vengo cada y que puedo, pero hay gente que anda buscando las loterías en diferentes colonias, ahorita las que están de moda son las de mandado, pero del bueno, ya que los que tienen estos negocios no nos hacen tontas, pues si vemos que lo que rifan es de Waldos, solo venimos una vez, pero en este caso rifan puros productos buenos, por eso se llena”.

Otra de las entrevistadas es la señora Catalina Ruíz, habitante de la colonia Independencia, quien a sus 65 años de edad asegura que el juego le ha llegado a alegrar esta etapa de su vida:

“Además que vengo por el mandado que me puedo sacar y que me sirve de mucho en mi casa, estar jugando me entretiene mucho, es una emoción fuerte estar pendiente de la baraja, antes de que se acostumbrara lo de la lotería mi vida era rutinaria, de puro quehacer y cuidar nietos, ahora ya no, este tipo que juego me emociona mucho y eso con que lo pago?.

El juego de la lotería es una tradición popular, según comparten las entrevistadas, pero ahora con la crisis, estas se han popularizado al grado de abundar en casas particulares, tianguis y mercados ambulantes.

Doña Sofía Martínez Sánchez, tiene uno de estos puestos en su domicilio y otro en el mercado rodante de la Paz, los domingos de cada semana:

-Yo vivo de esto y no me quejo, porque como la situación económica esta cada vez más difícil la gente lo que quiere es tener la alimentación asegurada, así que si con el pago de un peso, tiene la oportunidad de llevarse un galón de aceite que cuesta 50 pesos, se siente más que bien pagada y regresa, tenemos clientas que no se pierden un día, pero estas además lo ven como una diversión en sus vidas, siempre están contentas aunque muchas veces se vayan con las manos vacías.

Explica que para tener una lotería no se necesita un permiso especial:

-Son como los bingos de joyería, de juguetes o de otros artículos que muchas personas hacen en sus casas, solo que ahí lo que se lleva la gente es lo que más se requiere en estos tiempos; productos de la canasta básica, como son crema para el café, cartón de huevos, frijol, jabones de baño y todo aquello que todas las familias consumen diariamente.

Doña Sofía Martínez, considera que el 99 por ciento de los jugadores de lotería son mujeres:

-Sobre todo personas mayores, que acuden contentas y con las esperanzas puestas en los productos que se juegan, porque el negocio está en que estos sean de buena marca y grandes, eso gusta mucho.

De acuerdo a los datos proporcionados cada casa de juego llega a reunir casi 100 mujeres, quienes pagan a un peso la tabla jugada, además, como atractivo hay jugadas gratis cada hora, así como jugadas de tabla llena en donde los premios son productos de más valor.

De ello da cuenta doña Rosita Turrubiates, de la colonia Emilio Portes Gil, quien espera con ansia cada lunes porque ya sabe que en el tianguis que se pone cerca de su colonia, se instalará la lotería:

-Y no solo me sirve de distracción, sino que es una manera de tener buenos productos en la despensa de la semana y si Dios me ayuda y la suerte me favorece hasta dinero puedo ganar, ya que hay jugadas que el premio se da en efectivo.