Carlos Peña Palacios/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- Hoy; México tiene muchas cosas de las cuales sentirse orgullosos, entre su historia, valores y costumbres, también se encuentra la permanencia de los charros, estos se congregaron para dar apertura al público una de sus suertes sobre un lienzo deportivo…
“Es el único deporte por tradición, único deporte a nivel nacional, nosotros estamos difundiendo, conservando la tradición…”, inicia la entrevista René Rosas Sánchez, un narrador de la Charrería.
No solo son la segunda fuerza del Ejercito Mexicano, también es característico en cualquier rincón del mundo.
“Cuando alguien se pone un sombrero charro, que gane una competencia, dicen ese hombre o esa persona que gano dicen es mexicano, el traje o sombrero charro es una extensión del mexicano”.
Pero la charrería es amplia y diversa, la tercer de nueve exhibiciones a caballo es el coleadero…
Luz Elena Saldaña, Instructora de Escaramuza amplia: “Es tumbar el animal, el becerro de la cola, es una surte muy concurrida, cada charro realiza una suerte, aquí son 3 charros por equipo los que realicen esta suerte”.
Esta suerte charra; que nuestros antepasados derivaron de maniobras en la ganadería, tiene un límite de distancia de 60 metros para lograr una mayor calificación en la competencia.
Inspirados en el aniversario del inicio de la Independencia, los equipos de charros en Reynosa; Tamaulipecos A y Tamaulipecos B, abrieron el coleadero a charros independientes.
“Estamos viendo un coleador abierto, cada coleador individual se inscribe, no necesita equipo a diferencia de una charreada que necesitas un equipo para inscribirte, no necesitas ser federado y todos se inscriban para competir el premio“, contribuye Saldaña.
René Rosas Sánchez, Narrador de Charrería comenta: “Es ahí, donde en verdad, se aprende, aprecia y agarra mas amor a la charrería, y la difusión que hacemos es con amor, cariño, entrega”.
Estos hombres de a caballo tienen décadas de estar de lleno en el deporte por excelencia en México.
“Una trayectoria de muchos años, de grandes esfuerzos, no tuvimos escuela, hemos aprendido a narrar con la experiencia, no solo hemos sido locutores, sino charros, hemos estado compitiendo, en lo personal, en piales, colas, en calas de caballo” expresa Rosas Sánchez.
Y también existen los rostros amables de este rústico deporte…
Luz Elena Saldaña, Instructora de Escaramuza expresa: “Somos el lado bonito de la charrería, el deporte era muy rudo, de hombres, cerrado, al entrar la mujer se abre más familiar, viene la familia a ver a la nieta, viene la mama con la hija, y se hace más alegre”.


