La lideresa del Congreso de Tamaulipas, Guadalupe Flores de Suárez entiende cual es la problemática de las autoridades municipales, estatales e inclusive federal: falta dinero, y eso es un asunto que se debe solucionar con dinero, y no con la máquina que haga más billetes. Liquidez es lo que se necesita en todos niveles, así de claro, sin darle vueltas al asunto.
La experiencia de Lupita Flores le ha hecho entender a la población y las autoridades por igual: como servidora pública, lideresa campesina, legisladora y todos los cargos que ha ocupado, entiende que se debe tener más dinero, pero como gente del pueblo, sabe que no podemos estar trabajando para pagar únicamente, y que cada aumento a la gasolina y servicios del gobierno es algo así como una grosería de alto grado para los mexicanos: somos un pueblo pobre y no podemos estar como en los tiempos en que los reyes decían a sus voraces recaudadores que pidieran más oro, so pena de encarcelar a quien no quisiera hacerlo.
En ese tenor surge la historia de Robin Hood, aquel que robaba a los ricos para dar a los pobres. No necesitamos a un arquero como el legendario habitante de los bosques de Sherwood, pero sí nos urge una estrategia que permita, por un lado, que el gobierno adquiera liquidez, y por el otro, que no nos joroben con tanto pago, dicho sea en el argot más popular y sencillo.
Y Lupita Flores sugiere que se busquen mecanismos que permitan mejorar la recaudación antes de que se suban los impuestos, y como ejemplo cita los valores catastrales que cada vez que se incrementan propician que menos gente cumpla, lo que nos convierte en evasores, en infractores de la ley sin querer serlo, solamente que en ocasiones no gana uno para impuestos, dicho sea con toda honestidad.
Quince ayuntamientos piensan que hay que aumentar el predial en base a incrementar los valores catastrales, y la verdad, suponemos, al igual que la maestra Flores de Suárez, que no es la opción: creemos que más que incrementar el impuesto hay que hacer que todos paguen, porque hay propietarios de varios predios que tienen las conexiones necesarias para evadir el pago. Dicho sea en el español más llano: usan sus influencias y amigos para no pagar.
Y en ese sentido, a nadie ayuda el que no colaboren con lo que deben. Había un hotelero en Victoria que se quejaba amargamente por el dinero que le pedía la autoridad y hacía manifestaciones contra el municipio, pero lo que nunca decía es que tenía muchas propiedades, y obviamente, pagaba mucho porque tenía mucho, y no en porcentaje, porque era igual.
Somos de la idea de que no deben pagar más los que ganan más, que el porcentaje debe ser igual, sin embargo, es natural que una casa de un millón de pesos pague más predial que una de 300 mil pesos, por cuestiones naturales, y eso es lo que propone la legisladora: que se establezcan mecanismos que permitan captar dinero, y no únicamente en predial, sino en otros rubros que el municipio puede aprovechar, además, es muy necesario.
En ese sentido, somos de la idea de que quien omita sus obligaciones sea castigado con multas muy severas, a manera de que nadie queramos dejar de pagar.
Y a esos ayuntamientos que quieren elevar el predial entre otras cosas, podríamos sugerirles que hagan que todos paguen sus impuestos, que se cumpla con las leyes y se deje de hostigar al causante con redadas de tránsito estériles que no sirven para nada, y que se establezca un programa inclusive que premie a los más cumplidos con descuentos. En Victoria, durante los primeros días del año gozamos de un descuento por pronto pago en el predial. Esos mecanismos, pensamos, y suponemos que la diputada Guadalupe Flores también, son los que podrían funcionar. No ser una autoridad represiva sino que fomente el cumplimiento en todos sus habitantes es lo que necesitamos, y eso está en manos de la autoridad.
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