Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Un turismo diferente

De todos es sabida la importancia que tiene el turismo en la economía: la llamada “industria sin chimeneas” se constituye como un factor de ingreso en el PIB de cualquier nación, aunque hay unas, especialmente, que tienen mejores dividendos. España es un país que basa gran parte de su economía en el turismo, que durante todo el año les permite comer “calientito”.
El verano es especial porque se inunda de turistas de todo el mundo, especialmente en sus playas del Mediterráneo, la costa gallega y la costa cantábrica, pero es un turismo de familias, de jóvenes: un turismo muy dinámico.
El Camino de Santiago es una fuente de ingresos impresionante para el país hispano y especialmente para Galicia: en lo que va del año, han recibido 162 mil peregrinos, de los cuales, 54.5 por ciento son españoles y 45.5 de otros países, es una de las cifras más elevadas en la historia, desde que en 1987 se volvió a poner entusiasmo a esta ruta religiosa, que recibió unos 3 mil visitantes; en en 1993, llegaron casi 100 mil, para, en 1999, sumar 154 milo 600; en 2004 recibieron 179 mil 944, el récord histórico que suponen, se romperá este año.
83 por ciento hacen el camino a pie, 16.7 por ciento, en bicicleta, 450 personas a caballo y 29 en silla de ruedas, 120 países están presentes en 2011 en las estadísticas del Camino, incluyendo nuestro querido México. ¿A qué van los datos?
El fin de semana la plaza del Obradoiro estaba repleta de grupos de turistas de “55 y más”, es decir, nuestros queridos “viejitos” que gustan de participar en los viajes que se organizan para ellos. España tiene un instituto que atiende a mayores de 55 y les ofrece excursiones a precios un poco más bajos, lo que les hace sentirse tomados en cuenta. Miles de personas mayores aprovechan que se ha ido el bullicio veraniego, y con sus amigos y contemporáneos disfrutan de las maravillas del continente en excursiones donde pasan días inolvidables… y dejan una buena suma de dinero en cada estancia.
Nosotros tenemos lugares que se pueden aprovechar, y lo sabemos perfectamente, pero sería interesante considerar, por ejemplo, a esos grupos de personas de la llamada “tercera edad”, que realmente dejan recursos cuando viajan y ocasionan pocos problemas sociales: no son de mucho relajo que digamos ni desmanes o actos reñidos con el orden, pues.
Se podría pensar en sitios considerados dentro de un circuito de turismo ecológico y cultural, aunque tenemos que entender que hay en la entidad menos atractivos de esta índole que en España o Grecia, en Francia o inclusive, en sitios de nuestro México tan lastimado, que tienen ruinas arqueológicas, grandes museos y demás.
Tamaulipas también tiene lo suyo y las autoridades de turismo lo saben. Suponemos que el turismo enfocado a gente de edad avanzada puede ser una buena opción para que haya más ingresos, aunque claro está, habrá que garantizar a éstos que no serán víctimas de abusos y esas cosas que a todos dañan.
Los grupos de “viejitos” –cariñosamente hablando- son muy numerosos, las agencias se enfocan a ellos en estos tiempos llamados “temporada baja”, y sinceramente, podríamos pensar en que la autoridad municipal de cada sitio pueda establecer el contacto con sus iguales en el estado e inclusive en la Federación, -aunque les marginen por ser de otro partido- y pensar en este tipo de proyectos.
España tiene, insistimos, un programa muy interesante para los mayores de 55: hay que registrarse, estar al día, que es algo así como la credencial del INSEN en nuestro país, pero que permite acceder a estos beneficios.
Muchos buscamos un turismo diferente, lejos del bullicio juvenil, de los antros y demás: buscamos tranquilidad, paseo, y la gente jubilada quiere divertirse, sentirse segura y poder descansar.
Eso lo podríamos ofrecer como tributo a quienes han entregado su vida a servir, enseñar… o a formar familias. Es lo menos que pudiéramos hacer por ellos, ¿no cree usted?
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!