Benny Cruz Zapata/EnLíneaDIRECTA
Victoria, Tamaulipas.- Tomando como antecedente que a nivel internacional y nacional, a través del Instituto Nacional de las Mujeres existen códigos de ética y conducta para erradicar la violencia y el hostigamiento sexual contra las mujeres, el Instituto de la Mujer Tamaulipeca con la participación de investigadores especializados en género, trabaja para dar a las tamaulipecas esta herramienta que permitirá atajar la violencia y el acoso sexual contra las mujeres.
En este contexto, el Instituto de la Mujer Tamaulipeca prepara la creación de unidades de género en la diversas dependencias del Gobierno Estatal y con la participación de investigadores expertos en el tema, se realizarán investigaciones para elaborar un Código de Conducta con Equidad de Género, reveló Dolores Terán Lara, Directora del IMT.
Explica que en este código se incluyen cosas tan importantes como la existencia de un trato respetuoso tanto para el hombre como para la mujer.
“El código de conducta incluye erradicar un lenguaje sexista, que se utilice un lenguaje incluyente, así como eliminar estereotipos de género en las acciones de tareas, que la distribución de tareas por ejemplo en un área se dé en función de las competencias y aptitudes de las personas”.
Terán Lara, destacó que en este código de conducta se incluye que la gente se trate con respeto, que haya equidad cuando se recluta la gente para un trabajo, que exista un trato amigable, respetuoso y equitativo, “eso es lo que queremos que incluya este Código, el cual se está elaborando y será hasta noviembre cuando se tenga un avance, y si así se decide entraría en vigor para el próximo año.
En cuanto a los postulados bajo los cuales se rige un código de conducta, como en el que el IMT e investigadores trabajan en este momento el Instituto Nacional de las Mujeres difunde:
-Equidad en los procesos de reclutamiento, selección, promoción del personal, valorando imparcialmente las habilidades de mujeres y hombres que aspiren a ocupar cargos en los diferentes niveles de la institución, favoreciendo su participación equilibrada.
-Trato respetuoso y equitativo, manteniendo siempre una conducta amable en el trato hacia las demás personas, que tome en cuenta sus ideas y aportaciones, sin distinción de sexo, edad, origen social o étnico, credo, nacionalidad, preferencia sexual, filiación política o jerarquía.
-Compromiso institucional y personal con la igualdad y equidad de género.
-Remuneración equitativa para mujeres y hombres.
-Promover la participación equitativa de mujeres y hombres en programas de capacitación y formación.
-Respeto al ejercicio de la maternidad y a la promoción laboral de las mujeres, sin condicionar su contratación o permanencia laboral por razones de maternidad.
– Erradicar el lenguaje sexista.
-Eliminar los esterotipos de género en la asignación de tareas, propiciando que esta distribución se de en función de competencias, aptitudes y aspiraciones y no de estereotipos sexuales.
Valorar y apoyar el ejercicio de la maternidad y la paternidad para hacer posible una estructura laboral que contemple y concilie las responsabilidades laborales con las que se derivan de la metarnidad y la paternidad.
-Las instituciones deberán incorporar en los códigos de ética y de conducta, la atención a la violencia laboral y al hostigamiento y acoso sexual, para que desde ésta normatividad interna se incluyan acciones de carácter disciplinario.