Suele suceder en cada ocasión en que se avecinan elecciones: muchos somos candidatos, otros, sin embargo, nos constituimos como los más grandes críticos de personajes que aspiran a un cargo de elección popular.
México se juega su destino en unos meses, con la elección presidencial y, como suele suceder, hay declaraciones irresponsables, hipócritas y sin sentido de unos, y propuestas congruentes y válidas de muchos otros.
El hecho de ver debates en los medios nos hace suponer que hay suficientes personas que quieren llegar, con o sin merecimientos, pero desean ocupar un escaño en los congresos locales o de la Unión, y hay quien desea dirigir los destinos de México con un tino que ha estado ajeno durante una década.
Abundan los “golpes bajos” y eso lo sabemos, pero también, nuestro sistema de gobierno nos ubica en tres grandes fuerzas: Tamaulipas no es la excepción y ya se mueven las cartas con nombres de quienes desean llegar, y en ese sentido, Lucino Cervantes Durán trabaja con una estructura muy interesante para los tamaulipecos, que nos permite suponer que habrá unos comicios competidos y con un claro ganador.
El presidente del PRI en Tamaulipas ha estado en Matamoros para dar posesión a algunos de esos personajes que conforman la estructura tricolor en aras de mantener el dominio en la entidad, ganado durante años en base a un intenso trabajo que no se constituye como electorero sino que ha dejado resultados que los tamaulipecos apreciamos.
Cierto, hay una asignatura pendiente que todos conocemos, pero suponemos que no durará mucho tiempo cuando todo cambie y acabe un clima otoñal, donde el rojo cambie por el verde de la esperanza, como suele suceder con los árboles, hoy, castigados por el clima vivido, pero que reverdecerán pronto, porque así es la naturaleza.
Y como sucede con el PRI, otros institutos están haciendo su labor, buena o mala, pero para ellos es la más acertada, en la que suponen que podrán competir decorosamente en los comicios de 2012.
No será fácil elegir a la gente que busque ganar una elección, pero suponemos que en la entidad existe la suficiente capacidad para seleccionar adecuadamente a quienes nos representarán, como sucedió hace poco tiempo, en una elección que nos ha permitido contar con un poder legislativo competente, responsable y eficiente. Tamaulipas en ese sentido tiene mucho que mostrar al mundo.
A los diputados locales se les exige cumplimiento de sus funciones como a todos los que fueron elegidos para alcaldes y para gobernador: los que votamos queremos resultados, y cuando éstos fluyen, pensamos que hemos hecho una buena selección; en los casos contrarios, la gente, el votante no perdona y seguramente cambiaría su simpatía hacia otra fuerza política.
Lucino trabaja sin aspavientos; no es, ya lo dijimos en una ocasión, un político que guste de estar frente a los reflectores mediáticos pero sí es una persona que entrega resultados, gracias a su gran conocimiento de la política local, razón por la que es el dirigente estatal.
Y como los buenos directores técnicos, no podría hacer su labor si no tiene un buen equipo de trabajo, conformado en su mayoría por gente con la habilidad necesaria que les permita hacer lo que deben con buenos resultados.
Conforme se acerca la fecha, los partidos siguen su estrategia que han marcado: algunos, con una serie de declaraciones, y otros, con acciones que seguramente tendrán –en ambos casos- su resultado en las urnas.
México urge a un cambio en sus políticas educativas, de seguridad, de salud y otras más, y para ello, en el otro nivel, en el nivel nacional, se trabaja muy intensamente. Solamente deseamos que los resultados sean lo que todos buscamos, que bien lo merecemos.
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!