-Enfermeras enuncian ante el MPE
Gastón Monge/EnlineaDIRECTA
Nuevo Laredo, Tamaulipas.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (Imss) sacó a flote desde dentro sus vicios, sus carencias y una gama de corrupción en la que podrían estar involucrados funcionarios, médicos y líderes sindicales del organismo en Tamaulipas, luego que un grupo de enfermeras del hospital de zona en esta ciudad (HGZ-11) corre el riesgo de un despido al denunciar la venta de plazas indiscriminada.
El costo por plaza está por encima de los 80 mil pesos en Nuevo Laredo, de acuerdo a la enfermera Guillermina Sánchez Bustos, con 17 años de servicio, quien menciona a una enfermera de nombre María Elena Díaz Rodríguez como el posible ‘contacto’ entre posibles funcionarios o directivos del instituto en ciudad Victoria, a quien le entregó en partes dicha cantidad para poder ingresar a su hermana, lo que no ocurrió.
Del asunto, dice, están enterados tanto el secretario general de la sección X del sindicato de trabajadores de ese instituto, Francisco Crisanto Colunga, y un directivo de nombre Eduardo Flores, quien es también médico en la capital estatal.
“Las plazas las venden desde hace 8 años entre 35 mil hasta los 80 mil pesos y más”, señala la enfermera, tras mencionar que una misma plaza es vendida hasta en seis ocasiones, en cualquier municipio de la entidad.
Por las denuncias presentadas ante las autoridades del Imss en la ciudad de México, la enfermera Sánchez, así como sus colegas María de Lourdes Resendez Olvera, Sagrario Asunción Ortiz y otras más, ya perdieron sus derechos sindicales, y podrían perder sus empleos, ya que las tienen sin salarios y con el riesgo de que las acusen por abandono de trabajo.
Acoso sexual y grabaciones
Pero además de la venta de plazas, el acoso sexual en su contra abunda, ya que dos enfermeras más fueron víctimas de ello, por lo que presentarán una demanda penal en contra de los líderes sindicales, en particular al secretario general, señala a su vez la enfermera Ortiz.
“Son varias las compañeras que fueron víctimas del acoso sexual, pero no podemos dar los demás nombres porque la demanda está en proceso, dice la mujer.
Aunque las enfermeras participaron en este acto al intentar ‘comprar’ una plaza desde marzo de este año, el incumplimiento las hizo acudir ante la agencia segunda del Ministerio Público de esta ciudad, mediante el oficio número ofc/02935/2011, con fecha 10 de octubre por el delito de fraude.
Del acuerdo existen grabaciones, documentos y testimonios que se encuentran en poder de este medio. Un diálogo sostenido entre Guillermina Sánchez con María Elena, evidencia la participación de la acusada en el delito de venta de plazas.
“…lo de tu cuñado ya está arreglado…lo de la plaza…y el martes entrará al seguro (sic)…conozco una persona ‘arriba’, es muy importante…si tu grabas yo no existo…yo no he hablado contigo…se necesitan varias conexiones…es muy peligroso, pero mientras no se me involucre no hay bronca…no saben aquí quien soy…”, es parte de una extensa grabación.
Las enfermeras, ante la cerrazón que han encontrado entre las autoridades del Imss, acudirán a la dirección general del instituto en la ciudad de México, “porque se nos hace una injusticia que tengamos el valor de denunciar, y se nos quiera reprimir”, expresa Guillermina Sánchez, quien dice que está amenazada de manera anónima.
Aunque estas tres enfermeras se atrevieron a denunciar la estela de corrupción, dicen que 50 enfermeras que han sufrido abuso, acoso sexual y discriminación en esta ciudad y otros municipios, más las apoyan en su decisión, pero que no han sacado la cara por temor a perder sus trabajos.
Una de las exigencias de las enfermeras, además de las denuncias presentadas, es que la bolsa de trabajo en Nuevo Laredo se abra para la comunidad, y que haya transparencia y equidad en la presentación de los exámenes.
Más corrupción
Pero las irregularidades dentro del HGZ-11 abundan. A inicios de este año personal de dicho hospital denunció que funcionarios locales se habían apoderado de 321 mil 927.76 pesos en efectivo, por concepto de pagó de viáticos y otras prestaciones a choferes de ambulancias, médicos y enfermeras.
La queja la presentaron varios empelados del Imss, a quienes pese a haber prestado el servicio exigido por el instituto, no se les pagó el concepto, pese a que el dinero ya había sido enviado por la delegación estatal.


