La alegría de Rodolfo, hoy es silencio solemne

Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA

Reynosa, Tamaulipas.- Fueron muchas las ocasiones en que Rodolfo torre Cantú (qepd) estuvo en Reynosa, no solamente cuando fungió como secretario de Salud, sino también en su faceta política como aspirante –primero- a la candidatura del PRI y después como abanderado por la gubernatura, si hubo una ciudad a la cual le tuvo deferencia y afecto fue precisamente Reynosa.
Sus ex –colaboradores y amigos le recuerdan su sencillez y carisma, su don de la amistad que generosamente repartía, así como sus hábitos tan suyos como cuando en campaña en el traslado de un evento a otro gustaba comerse un pastelillo a los cuales profesaba afición.
Parece difícil de creer que su natural carisma y alegría que convocó y movilizó masas, hoy sea solamente un recuerdo nostálgico, de aquellos eventos alegres y amenos que abarrotaron los priístas, es también tan solo parte de un anecdotario.
Pero algo quedó de Rodolfo Torre Cantú, en el edificio del PRI municipal fue instalado un altar de muertos en su memoria y se puede apreciar una fotografía que fue la oficial en su campaña por la gubernatura y que fue un sello distintivo.
Debajo de su fotografía se colocó un pequeño féretro de madero al pie del mismo hay tres calaveritas de azúcar y algunas flores y arreglos, en la parte superior hay una pequeña cruz de madera y un arreglo que alguien puso.
Su cara limpia y sonriente evoca aquellos días en vida, en que el bonachón medico popular atraía a todos a su alrededor y que como aura tuvo de sobra como nadie más lo ha tenido.