Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa¨ *Éxodo masivo

Disfrutar las fotografías del cabo Fisterra es recordar aquellos tiempos en que se pensaba que la Tierra era plana y éste era el fin del mundo, de ahí su nombre: “Finis terrae”, Finisterre.

Y evocar aquellos tiempos es pensar en el tiempo en que Cristóbal Colón zarpó en pos de la historia: el descubrimiento de América y la apertura de Europa al nuevo mundo. Después de Colón, sabemos la historia, muchos han venido a la América de los Aztecas, los mayas, incas, huastecos, olmecas, totonacas y las tribus que en lo que hoy se conoce como Estados Unidos de América vivían, antes de ser masacrados, como sigue sucediendo en varias naciones

Un gran número de españoles llegaron a América y varios tuvieron éxito económico y familiar. Galicia, por se la “puerta” de Europa tiene mucho que contar al respecto. Se sabe de gallegos que viven en nuestro continente y tienen en su haber historias de éxito, porque han sabido ganarse un lugar en la sociedad y la economía de sitios como México, Argentina, Brasil o Cuba, por mencionar los más importantes.

Posterior a estos movimientos, muchos gallegos optaron por regresar a su tierra, sin embargo, hoy, nuevamente, hay una emigración alarmante producto de la crisis que vive España, y que en otras naciones se multiplica.

En Galicia 3 mi 842 gallegos salieron de su patria en el año 2002 en busca de nuevos horizontes, aunque para el año 2008 sumaron únicamente 2 mil 177. Llama la atención que en el año 2010 la cifra se incrementó a 3 mil 212 y en el presente año, en los primeros nueve meses, 3 mil 790 gallegos han abandonado su lugar de origen.

¿La razón? La crisis, la falta de empleo y otras cosas, pero principalmente el deseo de dar lo mejor a los suyos.

La mayoría que sale tiene un rango de edad de 31 a 40 años, es decir, una edad altamente productiva que deja a los lugares sin su fuerza natural de trabajo. Grave asunto, sin lugar a dudas.

En el año 2010 ingresaron a España 42 mil 356 extranjeros en busca de oportunidades de trabajo y educación, sin embargo, se han topado con una recesión que afecta a la mayoría de los habitantes de la Península Ibérica y Europa entera, propiciando la mayor crisis de la historia: hoy, Grecia es el principal punto de comparación que nos hace ver que en México no somos los únicos que padecemos estos problemas.

Cierto, la mayoría de los españoles sale de su nación por aspectos económicos, y nosotros tenemos otros argumentos que han llevado a muchos mexicanos a establecer su residencia en los Estados Unidos, principalmente, la franja fronteriza, desde donde algunos manejan sus empresas y tratan de recobrar la tranquilidad perdida.

El dejar que se vaya la fuerza laboral es grave, muy grave: los niños no están en condiciones de laborar y los ancianos tampoco, de ahí la importancia de no dejar que se pierda ese sector tan básico en la economía de cualquier parte del mundo.

Tenemos que aprender a buscar y encontrar soluciones que nos lleven a conservar la mano de obra en todos los rubros, es vital.

Es cuando se reconoce la política de fomento al empleo que se lleva a cabo: las ferias de empleo que hemos vivido en Tamaulipas en el presente año, si bien es cierto que no han solucionado el grave problema de desempleo, sí han sido un paliativo importante, han constituido un alivio para cientos de familias de la entidad y han permitido que sus hijos puedan estudiar y comer, atenderse y vivir.

Insistimos, faltan muchas plazas de trabajo, pero en este sentido, la iniciativa privada tiene que hacer la parte que le corresponde y que es prioritaria para evitar que el desempleo nos lleve a mayores índices de delincuencia, si es que se pueden subir aún.

El empleo es la base de una tranquilidad social, y lo sabemos todos, pero para que lo haya, autoridades, empresarios e industriales y ciudadanos tenemos que caminar en el mismo sentido.

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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!