Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.-¿En dónde está la autoridad para sancionar esta clase de ataques e infundios en contra del Congreso?- cuestionado el diputado plurinominal del PRI Carlos Flores Rico, desde la tribuna en San Lázaro- luego de informar haber leído la editorial del semanario “Desde la Fe” elaborado por la Arquidiócesis de México y que calificó como de “libelo”.
Flores Rico abunda en su arenga inspirada en el enojo por la serie de ataques que se lanzan contra los integrantes del poder legislativo a quienes la Iglesia ha llamado “mezquinos, buenos para cobrar y malos para legislar”, el ataque ha sido certero y algunos se arropan en el 130 Constitucional y los gritos de “estado laico”.
Por primera ocasión en los tiempos modernos se vive un choque frontal entre dos poderes, uno investido por los votos de los ciudadanos y otro electo por la fe de millones en un país de católicos.
El editorial cumple su cometido y divide – de por sí ya lo estaban- a los diputados federales de los diferentes partidos que no aciertan en forma estratégica replicar el severo juicio y análisis hecho a su labor.
Carlos Flores Rico desde la tribuna, airado, molesto y contrariado, casi a punto de soltar carcajadas aseguró que ha leído el “libelo” y contó al menos 25 faltas de respeto al Congreso de la Unión por lo que eleva la voz y clama por el árbitro en el partido, en este caso al gobierno federal para llamar a la compostura y respeto a la Iglesia.
¿En donde está la autoridad?, pues según tengo entendido la Ley refiere que es la secretaría de gobernación, quien debe llamar al orden y acato de la ley a la representación de la iglesia y dejar de lado tales descalificaciones y ataques a esta soberanía, afirma.
Sus palabras se extinguen, seguido de la intervención de la secretaría de la presidencia de la mesa de coordinación, que anuncia que los oradores registrados se han agotado para intervenciones al igual que los temas en el orden del día, un apurado Emilio Chuayffet Chemor, decreta el fin de la sesión legislativa y convoca para el próximo jueves, el debate ancestral de la lucha de Dios contra el Diablo ha llegado al congreso.