Maremágnum/Mario Vargas Suárez *Los estímulos

El título de la presente colaboración se puede leer como motivación, invitación, estimulación persuasión, provocación, tentación o pinchazo. Es entendible que los estímulos son buenos augurios… aunque también los hay en el campo negativo, nefasto.
La colaboración de hoy se refiere a los dos sentidos, porque por un lado a un sector de la población esta reflexión no le parecerá nada buena, pero para otros serán excelentes los puntos de vista.
Empiezo diciendo a usted que no termino de entender a los funcionarios de los tres niveles de gobierno que autorizan la condonación de impuestos o los ‘recargos’ que se generan por rezagos y que finalmente se convierten en estímulos a los morosos, ‘alas’ para los irresponsables que teniendo la oportunidad, omiten cumplir con sus obligaciones municipales, estatales y federales.
Leo en diversas columnas periodísticas que las autoridades lo mismo ‘condonan’ hasta el 100 % del pago de ‘recargos’, se supone impusieron por mora en el predial, en el pago de derechos vehiculares y demás impuestos hasta de los organismos descentralizados.
¿Cuál es el estímulo que reciben los ciudadanos cumplidos de las autoridades? Ninguno. Y le puedo decir que no es equitativo el 10% de descuento en el predial si se paga todo el año, porque los morosos reciben mucho más.
¿No es solo el discurso oficial el que habla de justicia y equidad? Son acciones injustas las que vivimos y en esto no podemos distraernos con actitudes partidistas porque simplemente no caben en este tema.
Este 2012 algunas entidades federativas optaron por ya no cobrar el impuesto denominado ‘tenencia o uso de automóvil’, otras olímpicamente seguirán cobrando una lana a los poseedores –se ocupen o no- de vehículos.
Sin embargo usted y yo sabemos que este, como todos los impuestos, solo será pagado por unos cuantos y otros, cuando les apriete el zapato, se apegaran a la amnistía que el estado les brinda.
Mire que en la tierra de los Moreira, Coahuila, los dueños de bicicletas se vieron sorprendidos por el cobro de 230 pesos para –obligatoriamente- emplacar ese medio de transporte y de ejercicio.
Este pago a bicecleteros antes era voluntario pero ahora los usuarios tendrán que solicitar la placa para su bicicleta, además el precio incluye la expedición de la tarjeta de circulación y la calcomanía correspondiente.
Históricamente los impuestos siempre se cargan a un solo sector de la población, porque los de la clase en el poder –del partido que me diga- buscan las condonaciones que las leyes les permiten; otros, de plano no pagan porque no tienen. Sin embargo hay un amplio sector de ciudadanos que se niegan al pago.
Los estudios de los hombres de ciencia en las universidades latinas afirman que el porcentaje de ciudadanos morosos varía entre un 38 y un 53% y desde luego que las arcas de gobierno se ven muy seriamente afectadas.
El pago de impuestos entiendo es una fuente de ingresos extraordinaria, pero su omisión entorpece las acciones que se supone benefician a todos, incluyendo los salarios de funcionarios y hasta las camionetas que luego andan chocando.
Finalmente y cambiando de rumbo, le comento que hoy 17 de noviembre los periodistas Leticia Santoyo Camaal y Carlos Santa María Ochoa, presentan su examen doctoral en Comunicación y Periodismo en la prestigiada Universidad de Santiago de Compostela, en España. Felicidades amigos.
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