– Pudiera ser utilizada la fuerza pública.
Gastón Monge/EnLíneaDIRECTA
Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Luego de 17 meses de haber sido inundadas por los efectos del huracán ‘Alex’, en julio del año pasado, los habitantes de al menos 73 viviendas de un total de 101 que hay en la colonia El Remolino, ubicada al lado del arroyo Las Alazanas, ya fueron reubicados en el fraccionamiento El progreso, al poniente de la ciudad.
El resto se niega a dejar sus casas debido a la inconveniencia de mudarse a casas y terrenos más pequeños de los que tienen en dicha colonia ubicada en zona de inundación del río Bravo, según lo ha declarado la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).
Rodolfo González Morales, director de Institutos y Fideicomisos, mencionó que las 101 familias firmaron de conformidad su deseo de mudarse en el fraccionamiento El Progreso, aunque al momento la reubicación, unas 30 familias que se negaron al reacomodo.
“Por alguna razón no les convino la reubicación, pero luego de un análisis que hicimos, esas familias son las que habitan en las primeras cuadras de la colonia, que son las más altas y las que se inundan poco”, explicó.
Las casas mencionadas cuentan con todos los servicios básicos, además de que están construidas con materiales resistentes, además de que fueron escrituradas las propiedades desde el inicio de la colonia, por lo que es más difícil que sus moradores acepten la reubicación.
Sin embargo, comentó el funcionario que las pláticas de convencimiento continuarán, y que seguirán las ofertas de algunas opciones más de vivienda, posiblemente algunas del Infonavit que fueron abandonadas y que se ubican cerca de la zona donde está El Remolino.
Ello porque la reubicación es obligatoria, porque así lo demanda la CILA, organismo que podría solicitar al ayuntamiento el uso de la fuerza para el retiro definitivo de esas familias, ya que al ser zona federal, le compete a dicho organismo realizar las gestiones en caso de negativas a la reubicación.
Y es que existe el proyecto de construir en esa área un parque recreativo para los habitantes de las colonias aledañas, toda vez que no lo hay, por lo que la reubicación es inminente, ya que de acuerdo a la CILA, en ese lugar no puede haber construcciones ni casas habitación.
“Una vez que se desaloje toda el área, aprovecharemos el espacio para crear un parque al estilo del parque Viveros y sería algo extraordinario cercarles a esa gente un parque ecológico como una opción para la recreación familiar”, explicó.
La estructura del parque sería desmontable porque así lo marca la CILA, por lo que se utilizara el convencimiento como primera instancia para quienes se niegan a la reubicación, pero existe la posibilidad de que sea utilizada la fuerza pública para un posible desalojo.


