Maremágnum/Mario Vargas Suárez *Mañana… Navidad

Una costumbre muy mexicana es celebrar en familia, mañana 24 de diciembre, la Navidad. Es decir el natalicio de Jesús de Nazaret.
Desde hoy la mayor parte de las familias empiezan a alistar la ‘maleta’ o equipaje porque hoy dormirán en casa de los abuelos y una vez más, cenarán todos juntos en una mesa decorada especialmente para pasar una Noche Buena más.
Los platillos para la cena de navidad van de acuerdo al presupuesto familiar y se esperan desde el tradicional ‘pavo’ o guajolote relleno, hasta el bacalao a la vizcaína con las aceitunas o también los romeritos en mole y con camarones.
Claro que si la cena es muy a la norteña, entonces cuente con carne asada y los frijoles charros sin faltar las extraordinarias quesadillas en tortillas de harina. Un platillo más común son tamalitos acompañados de sus frijoles molidos y su salsa picosita.
Finalmente la comida viene a ser lo de menos, porque lo de más es la convivencia familiar cuando se reúnen todos los tíos, sobrinos, nietos, hermanos, abuelos y no falta uno que otro colado con cara de compadre que llegue a festejar esta celebración, que de origen es religiosa.
La palabra navidad viene del latín ‘nativitas’ que significa nacimiento y se entiende como una de las fiestas más importantes del cristianismo -junto con la Pascua y Pentecostés-, que celebra el nacimiento de Jesucristo en Belén.
Para la iglesia católica, la Iglesia anglicana y algunas otras iglesias protestantes y la Iglesia ortodoxa rumana esta fiesta se celebra el 25 de diciembre; Sin embargo el 7 de enero el mismo hecho lo celebran otras iglesias como las ortodoxas que no aceptaron la reforma hecha al calendario juliano, para pasar al calendario conocido como gregoriano, del nombre de su reformador, el Papa Gregorio XIII.
Dice en Internet que los angloparlantes utilizan el término ‘Christmas’, cuyo significado es ‘misa de Cristo’. En algunas lenguas germánicas, como el alemán, la fiesta se denomina ‘Weihnachten’, que significa ‘noche de bendición’. Las fiestas de la Navidad se proponen, como su nombre indica, para celebrar la Natividad, es decir, el nacimiento de Jesús de Nazaret.
Los hombres de ciencia dedicados a estos estudios, aseguran que la celebración de la Navidad debería situarse en primavera (entre abril y mayo), y para otros, siguiendo el relato de Lucas 2:8, que indica que la noche del nacimiento de Jesús, los pastores cuidaban los rebaños al aire libre y que el cielo estaba lleno de estrellas, es poco probable que este acontecimiento hubiera ocurrido en el invierno (hemisferio norte). La Iglesia cristiana mantiene el 25 de diciembre como fecha convencional, puesto que en la primavera u otoño la Iglesia celebra la Pascua.
Tradicionalmente esta celebración, he escrito, se realiza en familia, pero también es cierto que de unos 15 años a la fecha, muchos jóvenes abandonan la fiesta familiar y lo cambian por una fiesta de amigos, que desde luego nada tienen que ver con padres, hermanos, tíos y menos abuelos.
Otra de las verdades innegables es que diciembre es mes de nostalgia, de reflexión, de perdón y de nuevas oportunidades no solo entre familia, sino entre los amigos verdaderos.
Mañana es navidad y eso debemos celebrar en compañías de la familia y si no la tiene cerca, acuda a otras familias, sí a amigos, pero no se pierda la oportunidad de recibir abrazos, buenas vibras… ¿Los regalos? Ésos se dan en los cumpleaños o los aniversarios de bodas.
Mañana es navidad y es momento propicio para liberarnos de todas las malas intenciones, de buscar a quienes queramos perdonar y porqué no… a quien nos perdone. Sea feliz y un abrazo anticipado de este su columnista y amigo.