

Martha Yeverino Sifuentes/EnLíneaDIRECTA
Victoria, Tamaulipas.- La problemática de inseguridad que persiste en las carreteras del Estado ha ocasionado que los centros recreativos que se encuentran en las afueras de las ciudades o en los ejidos aledaños cierren por falta de asistentes.
Tal es el caso de “Janambres” un centro de esparcimiento que se encuentra a solo 40 minutos de esta ciudad capital, el cual hace apenas un año aun contaba con una demanda copioso de turistas que asistían al lugar para montarse a la tirolesa, realizar rapel, o alguna otra actividad al aire libre.
A decir de Felipe Segura el encargado de este centro recreativo el centro ha permanecido cerrado por casi un año por los problemas de seguridad aunque el letrero de la entrada asegura que se debe a cuestiones económicas.
“Nombre aquí ya hace casi como un año que cerramos ya sabe por eso de las balseras y todo lo que pasa en las carretera, pues la gente tiene miedo y ya dejo de venir y el patrón mejor cerró y me dejó aquí cuidando pues yo he trabajado aquí desde que abrió”.
El servicio de Restaurante y los recorridos por las ruinas donde se encuentran fósiles se han suspendido por la falta de paseantes.
Las pérdida que registran considera son cuantiosos puesto que inclusive una agencia automotriz realizaba sus eventos de demostraciones de motos y vehículos 4×4.
“Aquí venían los de la agencia de la Honda y hacían sus exposiciones de carros y motos, cada años venían y se metían por la brechas, se iban para la sierra y recorrían los senderos en las motos y aquí traían sus carros y pues ahora con esto de la inseguridad pues ya no vienen”.
No existe fecha para cuando pudieran reabrirse y ponerse en marcha estas instalaciones, ya que eso depende del propietario, y es que a decir de Felipe Segura las autoridades de Turismo ya se han acercado al lugar para ver como se encuentra el lugar, pero aseguran que el poner en funciones el mismo depende del dueño, quien tendrá que invertir una cuantiosa suma de dinero para remontarlo.
Ante ello las instalaciones lucen vacías, solo las pisadas de este guardián son las que logran escucharse en el lugar, quien sale con gusto a recibir a todas aquellas persona que se paran frente al portón de entrada para descubrir con disgusto que el lugar ha sido cerrado.


