Diciembre; temporada más alta en el consumo de alcohol y de accidentes

– Llaman a no convertir las fiestas navideñas en borracheras

Benny Cruz Zapata/EnLíneaDIRECTA

Victoria, Tamaulipas.- Haciendo un llamado a la población en general y a los padres de familia en particular para que regulen al máximo la ingesta de bebidas embriagantes durante la temporada navideña que es la época del año en que el consumo de alcohol se dispara al máximo, la doctora Soraya Diez de Pinos, Coordinadora del Departamento para la Prevención y Atención de las Adicciones, llama a no combinar el alcohol con el volante porque está en riesgo la seguridad personal, social e incluso la vida de personas inocentes.

Menciona que el 50 por ciento de las defunciones que se registran en el estado por accidentes están relacionadas con la vialidad y es el grupo de edad de 20 a 49 años que mayor frecuencia de defunciones tiene, aunado a que más del 50 por ciento de las pruebas realizadas en los operativos de alcoholimetría resultan con alto grado de alcohol,

Diez de Pinos hace un exhorto a la colectividad para prevenir la ingesta inmoderada de alcohol en la temporada navideña, ya que es de conocimiento público que es tiempo de fiesta y diversión, sin embargo todo debe de hacerse con conciencia y responsabilidad, sobre todo en los menores de edad y los jóvenes ya que son el sector poblacional que más peligro enfrenta.

De lo anterior dan cuenta los accidentes de tránsito, que llegan ser de mortales consecuencias si se combina con el volante.

En este marco de referencia se resaltan los efectos que se tienen al combinar el alcohol con el volante:

Los efectos del alcohol sobre el organismo humano son de sobra conocidos. El alcohol produce una ‘depresión’ no selectiva del sistema nervioso central: deteriora la función psicomotora, la percepción sensorial (vista y oído), modifica el comportamiento de la persona, etc.

Se resaltan los efectos que se tienen al combinar el alcohol con el volante:

Los efectos del alcohol sobre el organismo humano son de sobra conocidos. El alcohol produce una ‘depresión’ no selectiva del sistema nervioso central: deteriora la función psicomotora, la percepción sensorial (vista y oído), modifica el comportamiento de la persona, etc.

En relación con la conducción de vehículos, sus efectos pueden clasificarse en tres grandes grupos:

EFECTOS SOBRE LA FUNCIÓN PSICOMOTORA Y SOBRE LAS CAPACIDADES DEL CONDUCTOR

Está perfectamente demostrado que el alcohol deteriora marcadamente la función psicomotora y la capacidad para conducir con seguridad.

EFECTOS SOBRE LA VISIÓN

El alcohol produce importantes efectos sobre la visión.

La acomodación y la capacidad para seguir objetos con la vista se deterioran, incluso con niveles bajos de alcohol en sangre. Bajo los efectos del alcohol el campo visual se reduce, se altera la visión periférica y se retrasa la recuperación de la vista después de la exposición al deslumbramiento.

Además altera la capacidad de distinción entre los sonidos, y todo ello influye sobre la conducción.

EFECTOS SOBRE EL COMPORTAMIENTO Y LA CONDUCTA

El alcohol produce un efecto de “sobrevaloración” que unido al marcado deterioro de las funciones cognitivas y psicofísicas, de lo que muchas veces el conductor no es consciente, induce frecuentemente una sensación subjetivo de mayor seguridad en uno mismo, lo que ocasiona un mayor riesgo de accidente.

Por otra parte, el alcohol puede alterar la conducta-comportamiento, y bajo sus efectos no son infrecuentes las reacciones de euforia, agresividad, conductas temerarias, etc.