LA URRACA ILUSTRADA/Enrique Cárdenas Ochoa

Periodistas, periodistas… ¿felicidades?

Hoy se festeja a los periodistas en el país, aquí en Tamaulipas habrá de oficiarse una misa en la catedral, de la capital cueruda, para agradecer por un año más en esta bella pero difícil tarea. El ejercicio del periodismo requiere de honestidad, rectitud y sobre todo, reclama de la responsabilidad que tenemos con la sociedad y con nuestro México. El periodista es para muchos una especie de ser, que incomoda, que molesta por sus señalamientos y más aún, cuando no es partícipe del silencio.
Hay muchas formas de hacer “periodismo” están los que se dedican a alquilar la pluma, otros que llevan y traen, los que son compadres o socios, los cómplices, los adulones o paleros, en fin hay un gran variedad. Pero los que están comprometidos con la verdadera vocación, esos, están en peligro de extinción. Sobre la problemática que enfrentamos diariamente, en busca de captar para nuestros lectores o radio escuchas, la nota, la fotografía, la entrevista o el video, escribí sobre el riesgo que esto implica y al respecto aquí reproduzco lo siguiente.
“La criminal ola de violencia que azota a nuestro país se ha colocado sin lugar a dudas en todos los ámbitos de la sociedad. Los crímenes y atentados contra los medios de comunicación son cada día más cotidianos, la larga lista de periodistas asesinados en México nos da una muestra desmedida del alto grado corrupción que ha permitido el sistema político mexicano. En el reverso de la primera página del libro del periodista Carlos Moncada editado por Edamex nos dice lo siguiente”:
“El homicidio es la última forma de represión contra la prensa. Existe un catalogo de procedimientos previos encaminados al mismo fin. En este libro se rinde homenaje a los periodistas cuya voz ha sido silenciada por asesinos, y se denuncia el hecho de que los crímenes rara vez han sido aclarados. Si el libro contribuye a romper esta lamentable circunstancia de impunidad, habrá alcanzado una de sus metas”

También en este Estudio Histórico-Social nos habla a cerca de la “Represión violenta en México de (1860-1990), nos dice que: “El asesinato es el medio brutal utilizado por los cobardes para silenciar a la prensa”.

Hoy a las 10 de la mañana, familiares y amigos, le darán el último adiós a Eliseo Barrón Hernández, corresponsal del grupo Milenio Noticias en Gómez Palacio, Dgo. El periodista fué levantado con lujo de violencia por un comando fuertemente armado en el interior de su vivienda cuando se encontraba en compañía de su esposa y sus dos hijas en esa ciudad de la Comarca Lagunera, tenía más de diez años de colaborar en ese medio de comunicación y cubría la fuente policíaca..

La Federación Internacional de Periodismo, señaló que México es el segundo país más peligroso para quien se dedica al periodismo, después de Irak. En el 2008 la organización registro por lo menos 10 muertes de trabajadores de los medios, aquí en nuestro país

Ejercer el periodismo se ha convertido desde hace muchos años en un peligroso oficio. La inseguridad es una plaga aterradora que esta al asecho constante de quienes practican esta riesgosa profesión. En México, por lo menos existen más de 50 casos de periodistas desaparecidos y asesinados

Recordemos algunos casos de compañeros que han sido privados de su existencia arteramente, la mayoría de ellos han quedado impunes, sin que ninguna autoridad haga nada por esclarecerlos.

El michoacano Manuel Buendía Tellezgirön, que llegara a consolidarse como el más sobresaliente periodista mexicano de la segunda mitad de siglo, fué ultimado cobardemente a balazos por la espalda, cuando salía de sus oficinas en la Zona Rosa de la ciudad de México, el 30 de Mayo de 1984, para evitar que en su columna “Red Privada”, denunciara en ese entonces a altos funcionarios del Gobierno Federal, inmersos en la terrible corrupción y vinculados con el narcotráfico. Después de 19 años y 8 meses, el sicario y después actor, Juan Rafael Moro Ávila alias el “Chocorrol”, quien fuera el autor material de los hechos, quedó en libertad.

El 14 de junio de 1989, cinco años después, el ex-jefe de la temida Dirección Federal de Seguridad (creada en los tiempos de Arturo “el Negro” Durazo) José Antonio Zorrilla Pérez, sería detenido en su residencia de Las Lomas en el DF, al ser acusado de la autoría intelectual del asesinato de Manuel Buendía.

Este sábado 30 de mayo se cumplen 25 años de su muerte, como olvidar, a este gran maestro del periodismo mexicano.

Otro caso, el del periodista Jesús Blanco Órnelas, nacido en San Luís Potosí, pero radicado en Tijuana, y quien fuera fundador de la “Revista Zeta” sufrió varios atentados, en uno de ellos perdió la vida su chofer. Debido a eso tenía montada una guardia permanente por miembros del ejército, por qué vivió perseguido por los Arellano Félix.

Una de sus tesis de Don Jesús era: “El narcotráfico constituye hoy el verdadero poder, capaz de asesinar sin que haya un castigo para nadie”.

Volviendo a el libro de Carlos Moncada “Periodistas asesinados” en un párrafo que nombra “curiosidades macabras” comenta lo siguiente: “Nueve periodistas estaban acompañados por personas del sexo opuesto en el momento de su muerte. El sinaloense José Cayetano Valadés paseaba por la calle con unas amigas; Vicente Villasana tenía una visitante en su cuarto del hotel; Aarón Flores Heredia estaba con una mujer en su automóvil y ella también fué asesinada; Pablo Nájera López cenaba con una amiga a bordo de su carro; Carlos Loret de Mola viajaba con su secretaria, que también murió; Ernesto Flores Torrijos y Norma Moreno Figueroa se acompañaban mutuamente, pues llegaban juntos al periódico; Linda Bejarano fué tiroteada y muerta junto a su madre y un amigo.

Finalmente, el autor aporta una experiencia personal. La noche del 23 de diciembre de 1982 llegó en automóvil a CD. Victoria, procedente de Matamoros, en busca de datos sobre el asesinato de Vicente Villasana, fue hospedado en el cuarto 208 del hotel Sierra Gorda y al día siguiente se entero de que era la habitación donde había muerto Villasana 35 años atrás.”

En la capital del estado debemos recordar el atentado que sufriera el periódico el “Grafico”, siendo gobernador Enrique Cárdenas González, y fue quien dio la orden de mandar quemar las instalaciones de este medio de información quien en ese entonces, dirigía su fundador y timonel Don Guadalupe Díaz Jr.

En pasados días y a raíz del secuestro y ejecución del corresponsal Eliseo Barrón Hernández, el presidente de la República Felipe de Jesús Calderón, dijo que debe hacerse un trabajo de procuración de justicia en contra de quienes atentan con la vida de los periodistas. ¿Será acaso así de fácil? ¿Tan solo con palabrerías y gastadas frases, que se pueda llegar a saber quiénes son los responsables de tantos asesinatos? Ojala que algún día encontramos las respuesta y a los responsables.
C O M E N T A R I O S:
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