El pasado día de las ‘Lupitas’, no fue un día común. Pese a las festividades, casi nacionales por las fiestas a la Virgen de Guadalupe, hubo hechos que marcaron no solo la historia estudiantil, sino la amenaza de la estabilidad de los guerrerenses.
Esa misma tarde del 12 de diciembre, las noticias por todos los medios sobre el asesinato de dos estudiantes normalistas de Ayotzinapa en el estado de guerrero, dio vuelta mundial, no solo por la categoría de los muertos, sino porque las balas asesinas fueron disparadas por policías.
El escándalo estalló y las autoridades locales de inmediato se apresuraron a querer ‘lavar su culpa’ y señalaron a los policías federales como los únicos que usaron armas de fuego en ese ‘parar a los muchachos revoltosos’.
Hasta la fecha el caso no se ha resuelto y todo indica que las autoridades locales y ahora federales hacen caso omiso de las protestas estudiantiles que ya no piden plazas para los egresados o incremento en la matrícula de ingreso a las escuelas normales, sino que ahora exigen el esclarecimiento del doble crimen.
Otro hecho, también muy lamentable, se suma a lo ocurrido a los normalistas y es la muerte del trabajador de la gasolinera incendiada sobre la Autopista del Sol que en su afán por mitigar el fuego, recibió quemaduras que lo llevaron a su muerte el pasado día 1.
Penosamente la Normal de Ayotzinapa, al igual que otras escuelas del mismo nivel educativo, han sido utilizadas como ‘carne de cañón’ por el sistema político mexicano, cuando se consideran como fuentes provocadoras de conflictos.
Varios textos formales ilustran sobre este tema y por desgracia políticos sin escrúpulos siguen requiriendo de ‘estudiantes rojillos’ para provocar conflictos con o sin causa aparente, el caso es buscar la desestabilización de un gobierno.
El asesoramiento que reciben estos grupos estudiantiles para provocar reacciones es conocido por las autoridades tanto educativas como policiales, al grado es que ayer mismo se sabe que ‘los estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa se apoderaron de estaciones locales de radio y de televisión para difundir mensajes al gobierno local’ dicen las notas periodísticas.
Por, ejemplo la Agencia de Noticias Guerrero, dice que los estudiantes estaban encapuchados al tomar de manera simultánea las cinco estaciones de radio que funcionan en la capital guerrerense, tres de carácter privado, una gubernamental y otra de la Universidad Autónoma de Guerrero.
El motivo de este asalto fue para demandar una audiencia con el Gobernador del Estado, Ángel Aguirre Rivero, de extracción PERREDISTA y se dé solución al pliego petitorio, donde ahora se destaca la destitución del cargo al actual director de esta institución educativa, Napoleón Ayala del Carmen, porque indicaron que debido a esta problemática tienen más de un mes, sin clases en esta normal rural ubicada en Tixtla
Los normalistas de manera sincronizada tomaron las instalaciones de las radiodifusoras XE-UAG, Radio Guerrero (de tipo gubernamental), La Explosiva, ABC-Radio y La Qué Buena y las retuvieron por cerca de una hora para transmitir sus principales demandas, en las que incluyeron que no reciben buena alimentación, informó la Agencia de Noticias.
Una de las dudas que esta pluma se plantea es el rumbo que este 2011debe señalar a los normalistas, no solo de las guerrerenses, sino a las escuelas normales del país, porque no puedo omitir que este ciclo escolar deja de ser de 4 años las licenciaturas en educación, sino que serán de 5 largos años para que al final tengan que presentar examen de selección.
El problema de la normal de Ayotzinapa está latente y por lo que se ve, respira hondo y muy prolongado.
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