Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Cargas tributarias

Por lo general, y sin temor a equivocarnos, aunque con el riesgo de encontrar una posición completamente distinta, entendemos que a los que trabajamos nos gusta recibir y no precisamente pagar, sobre todo, cuando se trata de impuestos, sean éstos del origen que sean.

Así, todos pensamos que debería haber un sistema que no nos de la impresión de que nos “quitan nuestro dinero”, cuando en verdad una gran parte de ello es lo que corresponde por vivir en una sociedad de bienes y servicios. Nos explicamos.

En el caso de la tenencia para el uso de automóviles, siempre defendimos la postura de que era un pago totalmente ilógico y hasta cierto punto injusto: pagar por tener un auto como que no corresponde a una realidad justa, sin embargo, y bajo protesta, desde que adquirimos nuestra primera unidad allá por los años setentas del viejo siglo, pagamos puntualmente ese impuesto, sin que lo anterior quisiera decir que estábamos de acuerdo.

En cuando al predial, tenemos que pagar por las propiedades que pudiéramos tener, y quien vive en casa de renta probablemente tenga que hacerlo, según el acuerdo del dueño del inmueble.

El impuesto al valor agregado que ha subido al 16 por ciento también suponemos que no debiéramos pagarlo, pero no todo es queja, porque, finalmente, cuando trabajamos por honorarios, cobramos ese 16 por ciento, y lo más lógico sería que únicamente lo cambiáramos, de nuestra cuenta a la cuenta de la autoridad que requiere la obligación tributaria. Así de sencillo sería.

El gobernador Egidio Torre Cantú ha anunciado que este 2012 no se pagará tenencia en el caso de quien esté al corriente, sin que lo anterior quiera decir que estemos exentos del pago de recargos por no haber cubierto este impuesto por uno o más años.

Ya se establecieron las reglas para el pago de los derechos vehiculares que deberemos cubrir cuanto antes y no dejar para el último día, a manera que no suceda lo que vimos en los últimos días de diciembre, donde las filas estaban realmente extensas y hubo quien se quejó de la atención de las oficinas fiscales. No tienen la culpa los empleados que cobran estos impuestos y están en las cajas, cuando todos vamos el mismo día: humanamente no es posible atender a todos en una sola jornada y tenemos que entenderlo.

En contraparte, el alcalde de Victoria Miguel González Salum ha anunciado que se construirán espacios de recreación y deporte como una alternativa más para tratar de alejar a la juventud de conductas al margen de la ley, lo que, personalmente, nos parece una excelente medida. Habrá más canchas y espacios para hacer deporte, y eso, lo sabemos, cuesta dinero que tiene que salir de alguna parte. No estamos en el tiempo en que el gobierno echaba a andar la máquina para imprimir billetes, porque además, sería una acción reprobable que atentaría contra la economía de todos.

El dinero sale de nuestros pagos por impuestos diversos y derechos, así que, no nos queda más que procurar hacerlos a tiempo, para evitar recargos que luego, en una acción totalmente injusta, se rebajan a los que no hicieron el pago oportuno, sin que haya un estímulo o premio para los puntuales pagadores de derechos.

El caso es que no debemos quejarnos de todo, sino cumplir con lo que debemos, para poder exigir a la autoridad en sus tres niveles que el dinero esté empleado bien y adecuadamente, para que haya más infraestructura al servicio de todos: hospitales y clínicas, programas sociales, programas educativos, aulas y escuelas, carreteras, agua potable, alcantarillado, apoyo al agro y otros rubros más que son determinantes para poder avanzar.

Es justo pagar, sí, pero también exigir que haya honestidad en el manejo de los dineros de todos. El gobierno tiene la misión de recaudar dinero de todos los ciudadanos, y la puntual obligación de hacer todo lo posible porque cada peso, cada centavo esté bien invertido. Eso esperamos.

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