Recordamos como si fuera apenas ayer el día en que arrancaron las actividades en forma oficial allá en el Hospital General de Ciudad Victoria, hoy llamado “Dr. Norberto Treviño Zapata”, en homenaje a un excelente hombre, un buen gobernador, médico y ser humano.
En aquel entonces, el doctor Alejandro Tirado Saldívar, endocrinólogo de la localidad asumía la dirección general y se constituía un excelente equipo de colaboradores, entre los que, por lógica, estaban los mejores médicos especialistas y generales de la localidad.
Recordamos los primeros días de la consulta de urgencias y consulta externa, así como los casos en que había alguna persona que requería hospitalización, análisis y otros procedimientos propios de una institución que, finalmente, llegaría a ser una realidad.
Recordamos que el mismo fue concebido por el ex gobernador Emilio Martínez Manautou cuando se desempeñaba como secretario de salud en el país, pero por alguna u otra circunstancia quedó a medias la obra. Finalmente, se llegó a la conclusión gracias al empuje de gente valiosa como lo fue el ingeniero Américo Villarreal Guerra, (+) también gobernador de nuestro querido estado. Con ellos, mucha gente ha tenido que ver para que el Hospital General “Dr. Norberto Treviño Zapata” sea un referente de la atención médica en la entidad y el noreste de México.
En sus primeros años abundaron los eventos académicos de corte internacional gracias a las relaciones que tenían sus directivos con gente muy importante en el ámbito de la medicina; desfilaron los mejores a través de los años, y los eventos, tanto de medicina o enfermería, de trabajo social y otros fueron referente nacional.
Posteriormente, asume la dirección el prestigiado cardiólogo Américo Villarreal Anaya, quien hoy se desempeña en un muy importante cargo dentro de la Secretaría de Salud en Tamaulipas. Fue la época de Américo la que le permitió seguir creciendo con la idea de construir el mejor hospital público del país. Así llegaron máquinas y especialistas diversos que han dado brillo a esta institución.
Siguió en la dirección el médico internista Jorge Salinas Treviño, quien a la fecha sigue a la cabeza del equipo de trabajo.
Ahí ha habido muchas historias de esperanza y otras que no han tenido buen término por lo complicado de sus orígenes. No podemos negar que es algo especial el saber que tenemos una institución como la nuestra.
El primer parto se llevó a cabo en enero de 1986, específicamente, el día 4, cuando David llegó al mundo y fue el primero de muchos tamaulipecos más. Llegó en momentos importantes para muchas cosas, más para la familia Santamaría Cid de León.
Administraciones van y vienen y nuestro hospital sigue creciendo, y decimos “nuestro” porque forma parte de nuestra historia personal y profesional. Ahí tuvimos oportunidad de compartir alguna responsabilidad cuando el doctor Villarreal Anaya lo dirigió. Posteriormente, hemos seguido su paso a través de la historia con muchos casos exitosos.
El reconocimiento para todos ellos es de todo corazón. Destacan importantes personas, seres humanos: Jorge Gil Cortina Flores, Eduardo Méndez Monreal, Thelma Villarreal, Guillermo Félix, Arturo Reyes, Jorge Cortina Beltrán, y no podríamos mencionar a todos los que han significado algo en la vida de uno de nosotros, porque no terminaríamos nunca.
Lo que sí es justo es reconocer el gran esfuerzo que se hace a diario en esta institución de asistencia pública en aras de fortalecer los programas de salud y que, pese a la dificultad económica que vive México, sigue vigente para todos nosotros.
Felicidades al Hospital General “Dr. Norberto Treviño Zapata” y todos los que han formado parte de su maravillosa historia. Que el Supremo Creador nos permita tener hospitales de calidad hoy y siempre.
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