– De la mano con la UAT
Benny Cruz Zapata/Con información de la UAT
Victoria, Tamaulipas.- El desierto de Tamaulipas, como se le conoce al cuarto distrito, no solo es sinónimo de atraso y marginación, sino de lucha y trabajo, y en ello las mujeres son punteras del desarrollo, apoyadas por la Universidad Autónoma de Tamaulipas dan cuenta que pobreza no es destino, así que haciendo alianza con investigadores de la máxima casa de estudios están produciendo champú de órgano-nogal, manzanilla, neem y romero elaborándose además sus respectivos acondicionadores, crema de sábila y talco de gobernadora.
Quien da cuenta de lo anterior compartiendo su testimonio es el doctor Jacinto Treviño Carreón, profesor investigador de la carrera de Ingeniería en Ciencias Ambientales, y del programa de Maestría en Ciencias de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), en Ciudad Victoria.
Como si fuera ayer recuerda sus tiempos de estudiante en la Universidad Autónoma de Querétaro en donde más tardaron en descubrir que era tulteco, que en empezar a hacerle encargos de su tierra natal, los solicitantes, sus maestros del programa doctoral de la Facultad de Ciencias Naturales y, el producto en cuestión, el champú Aloenogal.
“Lo conseguimos en una feria forestal y es buenísimo para la caída del cabello” le decían sus profesores. Jacinto asintió a sus demandas y cada vez que regresaba a Tula les llevaba frascos del champú artesanal que solo se conseguía en este pequeño municipio tamaulipeco. Este fue su primer encuentro con el producto.
El doctor Treviño Carreón, ya como profesor investigador de la carrera de Ingeniería en Ciencias Ambientales, y del programa de Maestría en Ciencias de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), en Ciudad Victoria, toma como referencia lo anterior y va en busca de la empresa responsable de fabricarlos:
“Me di a la tarea de buscarlos en el 2005, cuando me vine a trabajar a la UAT. Yo me imaginaba que era una empresa pequeña, ya en forma, pero me sorprendí mucho al ver que las señoras estaban produciendo todo desde su cocina, en su chimenea. En un tizón ponían a hervir el agua en sus propios sartenes y lo envasaban en botes de desecho que ellos tenían de agua o refresco. Fue ahí que pensé “si el producto es bueno y ya lo conocieron en varias partes, deberíamos ayudarles para mejorar su proceso productivo” comparte el doctor.
La empresa El Nogal de Tula fue constituida el 4 de septiembre de 2002 por 12 mujeres ejidatarias o esposas de ejidatarios de la comunidad de Francisco Medrano en el municipio de Tula, bajo la denominación de Sociedad Cooperativa de Responsabilidad Limitada.
“En un principio ellas vendían a nivel local, solamente en su ejido, pero luego se empezaron a ir a la cabecera municipal de Tula y también salían por las casas. Después empezaron a vender en las gasolineras” continuó Treviño.
Un proyecto así –según nos explicó el investigador- inicia porque un pariente conoce una planta que es buena para algo, alguna enfermedad o cualquier cosa. Con esta información la gente empieza a manufacturar estos productos con plantas nativas de Tula que tienen una amplia distribución como, gobernadora, nopales, sangre de drago, es decir, que no están en peligro de extinción.
“Por ejemplo, ellas me platicaron que sus abuelos en la Revolución usaban calzado todo el día y, ya para la tarde cuando descansaban, olía demasiado. Entonces cortaban una ramita de gobernadora se la ponían al calzado y al otro día perdía el olor. De ahí vino la idea para otro producto que manejan: el talco para pies hecho de gobernadora”.
Con esto en mente, en la UAT se diseñó un proyecto con el Doctor Treviño como responsable que fue apoyado por el Fondo Mixto (FOMIX) del Conacyt, Cotacyt y Gobierno del Estado, para diseñar tecnología de producción acorde a las necesidades de esta microindustria logrando con ello: el acondicionamiento del inmueble (fosa séptica, sistemas de almacenamiento de agua, etc.); el diseño y construcción de un molino de hojas de gobernadora, una envasadora de líquidos de alta densidad, una envasadora de talco y la instalación de los prototipos.
“Nosotros le pusimos ‘envasadora de líquidos de alta densidad’ porque en algunas ferias industriales donde expusimos el prototipo llegaron personas a preguntarnos si servía para la producción de miel, y la respuesta era que sí: La miel tiene una densidad muy parecida la champú; de esta forma vimos que el equipo se puede emplear para muchos otros productos. Ahorita las patentes están en trámite, pero la que va más avanzada es la del molino” nos explicó el investigador.
A raíz del apoyo a esta cooperativa la producción se ha incrementado en un 300% y se espera que en los años subsecuentes el incremento anual sea del 20%. También ha incrementado la línea de productos: ahora se produce champú de órgano-nogal, manzanilla, neem y romero elaborándose además sus respectivos acondicionadores, crema de sábila y talco de gobernadora.
“Cuando en su momento les di la noticia de que habían aprobado el proyecto, la señora titular de la cooperativa me dijo muy contenta ‘nuestro sueño se va a ver cristalizado’. Yo pienso que con sueños como este realizados, nuestro país va a ser un mejor lugar para vivir” concluyó Jacinto Treviño Carreón.