PALACIO/Mario A. Díaz Vargas *¿Desayunos condicionados?

EL programa de desayunos escolares canalizados por el DIF Municipal a instituciones educativas está generando indirectamente polarización de criterios entre los padres de familia y directores de planteles.
Tal beneficio social no aterriza al cien por ciento como consecuencia de disparidad de opiniones a la hora de decidir quiénes tienen derecho a recibir los alimentos matutinos.
Como resultado de esto, sólo un sector no tan mayoritario de pequeños estudiantes resulta beneficiado con los desayunos escolares que promueve aquella instancia local de apoyo a grupos vulnerables.
El asunto estriba en que, a pesar de que los alimentos son proporcionados por el DIF de manera gratuita, las sociedades de padres de familia y las direcciones de planteles aplican criterios que tienen que ver con pesos y centavos para tener acceso a ese importante programa social.
Resulta que sólo los estudiantes cuyos padres pagan una cuota que varía entre los 10 y 20 pesos semanales tienen derecho a obtener su desayuno. En cambio, si la aportación no es entregada en tiempo y forma, los hijos de padres menesterosos se convierten en simples espectadores de la ingesta alimenticia colectiva.
Como es natural, la dualidad de criterios está provocando inconformidad en algunos centros de educación básica, extremándose la zanja entre los alumnos pudientes y no pudientes.
Las sociedades de padres de familia y direcciones escolares argumentan a favor del cobro de una cuota módica la necesidad de recursos para la compra de agua embotellada, gas y servilletas, por ejemplo.
Consideran, de acuerdo al nivel socioeconómico de la institución educativa y sus alumnos, que el pago de 10 o 20 pesos por semana para obtener el derecho a un desayuno escolar no es una cantidad gravosa y que está al alcance de las posibilidades de cualquier padre de familia.
Lo cual, a decir verdad, es un argumento justo, siempre y cuando el recurso captado efectivamente sea invertido en el pago de insumos.
Con todo y la crisis económica mundial que se vive actualmente, con la cuesta de enero como elemento adicional, resulta inadmisible que un jefe de familia, con el producto de su trabajo, de planta o eventual, no tenga la capacidad de pagar diez pesos a la semana para que su hijo o hija desayune en el plantel con el apoyo del DIF Municipal.
No obstante, vale la pena subrayar que los desayunos escolares son proporcionados de manera gratuita en cantidades suficientes para que el beneficio alcance a toda la población escolar de la institución educativa beneficiada.
Es decir, el DIF no promueve ni condiciona el pago de cantidad alguna, por ínfima que parezca, para que los pequeños estudiantes reciban sus cátedras sin sensación de hambre.
En base a todo lo anterior, el DIF Municipal debería prohibir que su programa de desayunos escolares sea condicionado por las sociedades de padres de familia y direcciones de las escuelas beneficiadas.
Dicho de otra manera, si 500 desayunos se autorizan para la población escolar de tal o cual plantel, los mismos deben ser proporcionados sin ninguna restricción.
Buscar otra solución para solventar gastos inherentes al servicio alimenticio podría ser un plan de trabajo de los padres o tutores en coordinación con los maestros, pero nunca, entiéndase bien, nunca condicionar la entrega de un desayuno escolar a cambio de una aportación económica, por mínima que ésta sea.

DESDE EL BALCON:
En otro orden de ideas, pero en el contexto educativo, llama la atención el programa de trabajo escolar que está llevando a cabo la denominada Corriente Crítica del Magisterio.
La enseñanza de la lectura y escritura a estudiantes de primaria con problemas de aprendizaje en las aulas, en el kiosco de la plaza Hidalgo, según parece, se está manejando con éxito.
En opinión del profesor ANDRES ANDRADE, dirigente de la agrupación, ante tales resultados el programa se llevará a ciudad Victoria y se concentrará en la plaza pública, ubicada frente al Palacio de Gobierno.
En vista de primer plano, el apoyo a estudiantes con problemas de aprendizaje, obviamente, no tendría objeción alguna.
Sin embargo, llama la atención que las cátedras fuera de las aulas escolares se impartan frente a la presidencia municipal, en el caso de este puerto fronterizo, y se pretenda hacer lo mismo justo a la entrada principal del Palacio de Gobierno, allá en ciudad Victoria.
La pregunta es ¿será acaso que se trata de grilla magisterial mediante el uso de pequeños estudiantes?
Y hasta la próxima.

También lea y escuche PALACIO en:
www.eldiariodematamoros.com,www.elgraficotam.com,www.meridianohoy.com,www.eldiariodebate.info,www.enlineadirecta.info,www.fapermex.mx,Tamaulipasenlared, El Gráfico de Tamaulipas, Meridiano Hoy de ciudad Victoria y Libertas-Radio en el 89.5 de Frecuencia Modulada a las 7:30 A.M. en su primera edición de noticias.