Indiferencia del Gobierno Federal dificulta la atención de los mismos.
Martha Yeverino Sifuentes/EnLíneaDIRECTA.
Victoria, Tamaulipas.- “Un promedio de 15 mil personas indocumentadas es la población flotante que registra la frontera de Tamaulipas, principalmente en los municipios de Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo”, a consecuencia de las constantes deportaciones que realiza el Gobierno de Estados Unidos de Norte América.
Lo anterior expuesto por el Diputado Adolfo García Jiménez, quien detalla de estos 15 mil, alrededor de 4 mil son centroamericanos, el resto son de otros estados de la República como Chiapas, Tabasco, Campeche, entre otros.
El número de personas deportadas por la frontera tamaulipeca varía dependiendo de las redadas que realicen las autoridades del vecino país, y puede variar desde 6 hasta 100 personas, las que dejen apunto.
Ante ello augura que dicha población se incremente aun más, debido a las autoridades americanas cada día realizan mas acciones para sacar a los indocumentados de su país.
“Cuantos dejan no sé porque en Estados Unidos hacen sus redadas, pero como te pueden regresar a 6 te pueden regresar a 100 a 300, pero si son muchos los que son deportados y es cada vez más el acoso contra el ilegal”
Pese a los esfuerzos que realiza el Gobierno del estado, la atención que se les brinda a las personas que son dejadas en la frontera de Tamaulipas es insuficiente debido a la falta de recursos.
El legislador responsabilizó al Gobierno federal de ser indiferente ante este hecho, puesto que afirma no ha implementado programas y/o recursos que permitan disminuir un poco la grave situación que se registra, no solo en Tamaulipas, sino en el resto de los estados fronterizos
Y es que considera como el centro de país está muy lejos no ven en realidad la problemática que significa el tener a los deportados sin atención.
“La Federación, pues desafortunadamente como el centro está muy lejos del norte del país no ven el problema tan grave como nosotros, pero nosotros que aquí vivimos, pues ahí está, seguido vemos a personas que andan pidiendo, hacemos lo que podemos pero no tenemos recursos suficientes para satisfacer”.
La falta de recursos y de oportunidades para laborar de los deportados, hacen que caigan en la delincuencia, pues la desesperación ya no tanto por mantener a sus familias, sino por mantenerse ellos les hace delinquir y con ello incrementar el clima de inseguridad que ha azotado a la entidad.