Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Mucho con poco

Administrar cualquier instancia, empresarial, comercial, educativa, social o política tiene realmente su chiste: no es nada fácil tener que distribuir los recursos para cubrir todos los compromisos, y en ese sentido, las amas de casa son especialistas, ya que con el salario del marido, muchas veces pueden lograr cubrir lo necesario y un poco más.

Recordamos aquellos tiempos de Los Alamos, cuando la encargada de las finanzas de familia nos enviaba al cine cada domingo: eran tiempos en que con 5 pesos podíamos pagar el boleto, las palomitas y a veces el refresco. No discutimos que ha subido todo, que la inflación nos lleva a pensar en otras cantidades, sino en el hecho de que con un salario se cubrían las necesidades de servicios y alimento, vestido y educación… y sobraba un “piquito” para diversión.

Muchos sabemos que no es fácil, y en ese sentido, el contador Miguel Gonzalez Salúm nos está demostrando que tiene una muy buena capacidad de administración, y en ese sentido, está logrando que con los dineros del ayuntamiento se puedan hacer más cosas que las esperadas. Hace unos días inauguró obras de concreto hidráulico, de todos conocido que es del tipo de obra que no resulta barata. Victoria se transforma poco a poco, quizá no en la velocidad que quisiéramos muchos, pero estamos avanzando pese a la crisis.

No se puede negar que González Salum tiene buenos aliados: por una parte, el gobernador Egidio Torre Cantú le ha apoyado con obra y recursos que nos permiten a los victorenses ver el avance en aspectos prioritarios como suele ser la pavimentación, alumbrado, servicios como la basura y otros más, aunque estemos pendientes en eso del alcantarillado, donde la ineptitud asoma a pasos agigantados.

El alcalde también tiene como aliados a los miles de victorenses que han dejado algunos minutos, y en ocasiones, horas, para hacer el pago del impuesto predial correspondiente al año de 2012, y que constituye una buena fuente de ingresos para el gobierno municipal; quizá no es lo que se necesita o desea, pero ayuda en mucho el tener recursos que se emplean directamente en beneficio de los ciudadanos, unos 350 mil, para hablar en números redondos.

El alcalde de Victoria demuestra su capacidad y la pone a prueba de los críticos que solamente ven la paja en el ojo ajeno. Miguel González sigue gestionando donde haya recursos, algo que nos pueda servir a usted o a nosotros, y que se traduzca en obra concluida, porque sabe de las necesidades de los victorenses que son muchas y en todos los rubros.

Pero en estos casos todos debemos de ser solidarios y acceder de buena gana a los programas que el ayuntamiento lleva a cabo, y la forma en que nos toca participar es pagando oportunamente los impuestos correspondientes.

No decimos nada de las infracciones de tránsito, porque en una gran mayoría estamos contra el criterio empleado para hacer estos cobros, pero en otros pagos al gobierno municipal somos de la idea de que hay que dejar lo mejor de cada uno de nosotros, y entonces sí, poder exigir a Miguel que el dinero siga traduciéndose en obra.

De otra forma, si no participamos, si no ponemos lo que nos toca del compromiso, no tenemos cara ni forma para reclamar a un administrador que lejos de querer demostrar ser el político de los discursos y las giras, se ha empeñado en hacer saber a la gente de su preocupación porque todos vivamos de una manera mejor.

Ese es el tipo de servidores públicos que México necesita, y que estén realmente comprometidos con la población. El alcalde González Salum quiere hacer más cosas, pero falta dinero, y ese, sin duda alguna, llegará en la medida que podamos cubrir las obligaciones tributarias que cada ciudadano tiene para con su autoridad, si no, mejor no nos quejemos, porque vemos que con muy poco se está haciendo demasiado.

Comentarios: [email protected]