Uno de los muchos mensajes que llegan a las cuentas de Facebook nos ha llamado la atención, porque habla de la educación, y no precisamente del fraude que cometen los elementos que, como Elba Esther Gordillo se han convertido en vividores de un sistema educativo plagado de fallas y de aspectos que se deben mejorar.
Nos recuerda las bases de una Educación que debe ser gratuita y dice lo siguiente: “Es la que usted le puede inculcar a sus hijos: enséñeles a respetar, a no destrozar, a no mentir, a no robar, a ser responsables, esforzados, solidarios, a tener valores a no ser violentos y a no dejarse manipular.
Es muy bueno luchar por una educación de calidad, pero la educación COMIENZA EN EL HOGAR. No delegue en los maestros lo que USTED debe hacer!”
Cuanta ratón tiene el mensaje, porque desgraciadamente, ante la falta de calidad en el sistema educativo, muchos padres no entendemos que la responsabilidad es compartida; decía una de las maestras que viven aún llenas de entusiasmo en cada jornada laboral a pesar de los muchos años que tiene laborando, que esto de la educación es una tarea compartida entre maestros, alumnos, directivos y autoridades. Todos tenemos una parte de responsabilidad, tal y como sucede en aspectos de salud, seguridad y otros rubros.
Nos empeñamos en que nuestros hijos estén bien formados y les solapamos todo tipo de cosas, y en ese sentido, sabemos de sobra que en ocasiones les damos más de lo que debiéramos o merecen, con el pretexto de que deben tener lo que nosotros no pudimos tener cuando teníamos su edad.
Nada más equivocado: no podemos dejar que se desenvuelvan en un ambiente de permisividad, donde les dejamos que estén todo el día frente a un ordenador o un videojuego, que nos griten y digan que tienen derechos cuando no se los han ganado.
La mayoría de personas que rozamos los 40 a 55 años fuimos educados en otro ambiente, lleno de afecto, amor y cariño, con energía y uno que otro “coscorrón” para que entendiéramos qué debemos hacer y qué está mal planteado: nos enseñaron a pedir disculpas y a ser humildes, a no amenazar con esos recursos poco positivos como son los grupos “defensores” de los derechos humanos y que no nos permiten siquiera levantar la voz porque nos amenazan, ellos u otros miembros de la familia.
Las formas que debemos asumir para educar a nuestros hijos deben ser cobijadas en el amor y la comprensión, pero sobre todo, con un sentimiento que nos lleve a pensar en entregar lo mejor para cada uno de ellos. Es fundamental hacerlo limpiamente, pero prepararnos de la mejor forma, y para ello, apoyarnos en los maestros que realmente tienen vocación: saber elegir a los que nos apoyarán en la difícil tarea de ser padres.
Y la educación que se maneja en casa es la base de todo, ya que de ella surgen los principios fundamentales para que la gente tenga lo que debe tener, para que ellos sepan como reaccionar o qué hacer en el momento que se requiera.
En estos días se llevan a cabo foros donde la educación es el tema principal, y viene a nuestra mente el hecho de que el rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas José María Leal Gutiérrez está preparando su informe de actividades: en ese sentido, tenemos una casa de estudios donde hay calidad y se cuenta con programas certificados que nos permiten presumir de una buena universidad.
Cierto, sale gente de la UAT que no responde a las expectativas, pero afortunadamente, la mayoría de nuestros muchachos egresan de las aulas con las herramientas necesarias. A veces no se dan los resultados que deseamos, pero todo lo que se presenta tiene una base: educación, y la mejor y más completa surge en el hogar.
Comentarios: [email protected]