Benny Cruz Zapata/EnLíneaDIRECTA
Victoria, Tamaulipas.- Considerando que la llamada “operación mochila” que acaba de implementarse en planteles escolares no resuelve los conflictos escolares en que está inmersa la población estudiantil; el Coordinador de Escuelas Asociadas a la UNESCO, Eduardo Delgado Gurrola, opina que se requiere de un programa integral que atienda el difícil panorama que viven los estudiantes, lastimados principalmente por la violencia escolar.
Comparte que de acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de 23 países, México ocupa el primer lugar en casos de violencia escolar, señala que de esta epidemia no escapan las escuelas de Tamaulipas, en donde la ley del más fuerte se impone, dejando una estela de agresiones que van desde las verbales hasta las físicas.
Ante este panorama la “operación mochila” si bien puede impedir que los estudiantes introduzcan cigarros, celulares o artículos similares, esto no resuelve situaciones de riesgo de los jovencitos, ya que se les quitan los objetos y nada más:
“Es necesario que se trabaje en una toma de conciencia para que se dé la reflexión y se tenga una dinámica escolar sana, lo que se logra entablando un diálogo con los escolares”
Opina que la problemática escolar no radica solo en lo que los jóvenes cargan en su mochila, sino en su formación de conciencia:
“En monitoreos realizados se percibe no solo que las agresiones entre estudiantes están a la orden del día, sino que el grado de violencia ha ido en aumento, lo que ha llevado a las autoridades educativas a tomar cartas en el asunto sin embargo esto no ha sido suficiente para contener el problema, ya que mientras se habla de escuelas libres de violencia, en el día a día los insultos, los golpes, los gritos se hacen presentes”.
Delgado Gurrola considera que el sistema educativo debe de dejar de ver el problema de la violencia escolar solo como un conflicto interno, ya que esto solo es el detonante de una realidad social en donde la violencia está presente en todas partes:
“Aquí es donde entra el fomento de una cultura de paz y la resolución de conflictos de manera no violenta, ya que si nos damos cuenta la sociedad en su conjunto está envuelta en una dinámica de agresión, por lo que los niños, los jóvenes se convierten en multiplicadores de lo que ven; y si en su entorno familiar hay violencia, esta la trasladan a la escuela, con las consecuencias de todos conocidas”.


