Hemos comentado sobre la necesidad de poner, cada quien, en la medida y trinchera que pueda, su grano de arena para que las vacaciones sean productivas para todos: unos, porque queremos –y nos urge- descansar- y otros porque esperan que haya recursos suficientes en sus negocios.
Los prestadores de servicios tienen puestas sus expectativas en estos días especiales, y una buena muestra nos ha llegado en voz de Edgar Plascencia, gerente de plaza de Aeromar, quien informa que el vuelo para estos días hacia la ciudad y puerto de Tampico estará ofertándose en 800 pesos, y el regreso en poco más de 900 pesos. Sabemos los costes que implican mover una aeronave, y lo que tenemos que pagar por estos servicios, por eso nos ha llamado poderosa y agradablemente la atención esta noticia, ya que entendemos que es un buen esfuerzo porque usted o yo podamos viajar a ese maravilloso lugar.
En ese sentido, las charlas ocasionales que nos ha regalado el director general de Aeromar, Amy Lindemberg nos recuerdan esos postulados que de manera importante maneja quien conoce de aviones y su curso, su comercialización y demás.
Entendemos que Aeromar no es una asociación de beneficencia, sino un negocio: una línea aérea que busca crecer y ganar; lo contrario sería aberrante y no comulgaría con la idea que se tiene de empresa, de ahí la importancia de esta medida.
Entendemos, sin confirmar, que el coste para los días de asueto implica un sacrificio en las ganancias de una empresa que por más de dos décadas nos ha ofrecido un buen servicio, puntual y de calidad, y entendemos que hay la idea de ganar siempre, pero también aplaudimos el esfuerzo que hacen porque el servicio no caiga, porque se consolide en la entidad con las otras frecuencias que conectan a Nuevo Laredo, Reynosa, Victoria, Tampico y Matamoros entre sí, propiciando una mejor comunicación entre industriales, comerciantes, servidores de todos niveles y turistas, es decir, contamos con la conexión aérea conducente, y eso debe aplaudirse.
Recordamos que a la entidad han llegado otras compañías y han ofrecido servicios aéreos temporales e incipientes: no aguantan los tiempos de crisis y nos abandonan, luego de cobrar sus respectivos subsidios.
A las 11:30 de la mañana salimos de Victoria para llegar a las 12:20 horas a Tampico, y de regreso, a las 12:40 para llegar a Victoria a las 13:40. Un buen vuelo, cómodo y sobre todo, que tenemos el recurso ahí, solo falta aprovecharlo.
Ya nos gustaría saber que Tamaulipas tiene otros recursos de playa, otros puntos en los que pudieran comenzar a pensarse en emporios hoteleros o de relax, y que tuvieran cerca el apoyo de empresas como Aeromar.
¿Se imagina, por ejemplo, playas naturistas allá por Barra del Tordo o la Laguna Madre, con acceso cercano por aire? Definitivamente, es un proyecto que implicaría inversiones millonarias, pero, no podemos negar que habría ganancias muy importantes.
Entendemos que hay gente que quiere invertir en el sector turístico, y deseamos que lo puedan hacer muy pronto, porque la llamada “industria sin chimeneas” es un importante detonante económico de cualquier zona del mundo.
Tenemos más de 300 kilómetros de litoral, y vaya que se pueden aprovechar de mucho mejor forma, solo es cuestión de hacer proyectos y planes interesantes, otorgar facilidades a quienes quieran entrarle, y pensar en lo que puede significar para la entidad: una inyección de capital a nuestra economía estatal que, seguramente, impactaría en empleos, servicios y demás.
A tenemos lo difícil: los recursos naturales paradisíacos, solo falta la intención y el billete de los inversionistas, pues.
Comentarios: [email protected]