Cuando sucedió en el trono de San Pedro al ahora beato Juan Pablo II, se dijo que estaba muy viejo, que no era carismático, que había sido nazi, que los alemanes eran fríos, que era dogmático y que, como es diabético, su gestión en El Vaticano sería corta a diferencia de la de su antecesor quien derrochó energía y salud en giras maratónicas por todo el mundo.
Joseph Aloisius Ratzinger decidió venir a América encomendándose a la siempre virgen María que en estas tierras es venerada bajos los nombres de Guadalupe del Tepeyac y La Caridad del Cobre; el Vicario de Cristo ha dedicado buena parte de su vida a la enseñanza donde se ha destacado como experto y aprovechó su estancia en México para dictar cátedra sobre religión y política.
Para los tercos que siguen diciendo que no se pronunció abiertamente sobre el principal problema del país, ahí están las palabras del Papa Benedicto XVI sobre la conversión que todos necesitamos para desterrar las ambiciones desmedidas y alimentar la humildad de nuestros corazones para regresar a los valores familiares que han caracterizado históricamente a las familias cristianas.
En su cátedra dirigida a todo el mundo pero especialmente a México, el Papa alemán dijo que la avaricia y la corrupción son las principales razones de las conductas antisociales, además, explicó (ojo panistas) que el monumento a Cristo Rey en El Bajío no es un signo de poder, de dominio o de ganas de controlar a nadie, es más bien un santuario para la bondad y la paz.
Carmen Aristegui, una de mis periodistas consentidas, se prestó para promover durante la visita del Papa algunos temas que cuestionan al catolicismo y la conducta del sumo pontífice, sin embargo, el pueblo llano, las élites, la mayoría de los cristianos, los agnósticos, todos los candidatos presidenciales y la gente con sentido común se quedaron con la idea de que la visita de Benedicto XVI fue benéfica para el país porque promovió la reconciliación.
Yo agregaría que Joseph Aloisius Ratzinger nos dedicó toda su atención; soportó que unos niños mal asesorados le regalaran unos dulces (el hombre es diabético), aguantó callado las trompetas y guitarrones de los mariachis que le desvelaron con su escándalo nocturno en el Colegio Miraflores, resistió la zalamería de algunos gobernantes y sonrió con bondad a miles de personas que imploraban o exigían alguna mirada, una bendición.
Luego de promover la esperanza en la república mexicana, el Papa alemán sigue su viaje por Cuba; luego de postrarse ante la virgen de Guadalupe, va al Caribe para orar ante la virgen de la Caridad del Cobre; bien por Ratzinger quien ha preferido omitir en este periplo algunos temas muy terrenales para concentrarse en lo principal para él que es la fe, la paz, la reconciliación.
Volviendo a nuestra entidad, la Secretaría General de Gobierno llevó a cabo en Reynosa y Tampico el curso “Derechos Humanos y Migración”, con la finalidad de cumplir los lineamientos de la política que impulsa Egidio Torre Cantú de construir un gobierno humanista, íntegro y de resultados con respeto absoluto a los derechos humanos de todos los tamaulipecos.
El objetivo fundamental de este taller es dar a conocer la reforma constitucional en materia de derechos humanos y los alcances de la misma, así como la importancia de la atención a quejas y recomendaciones, por parte de los servidores públicos, haciendo énfasis en el trato digno a los migrantes; también se busca promover el respeto a los derechos fundamentales de los grupos vulnerables, así como exaltar los derechos humanos y el trato digno.
Por su parte, Norberto Treviño García-Manzo, puso en marcha en esta capital, el Diplomado en Gerencia y Administración de Sistemas y Servicios de Salud; el objetivo, dijo el funcionario, es analizar las perspectivas gerenciales y de sistemas, las funciones del proceso administrativo, incorporando las herramientas de planificación, gerencia, mejora de calidad y evaluación de servicios.
NTGM explicó que este diplomado con duración de 200 horas académicas, capacitará a 35 trabajadores de la Secretaría de Salud, entre ellos el personal de epidemiología de las Jurisdicciones Sanitarias, de Hospitales y del nivel estatal, así como personal directivo.
“El personal actualizado y capacitado siempre realizará mejor su trabajo, con más compromiso y responsabilidad; y ello se refleja en su productividad y al mismo tiempo, en la operación y el buen funcionamiento de su responsabilidad en los Servicios de Salud” añadió.
Dividido en cinco módulos, la capacitación aborda temas como: La reforma del sistema nacional de salud; Gerencia y administración de sistemas y servicios de salud; Diseño y evaluación de programas de salud; Destrezas gerenciales; Dirección y liderazgo, entre otros de igual relevancia.
Con el apoyo del Instituto Nacional de Salud Pública, las sesiones utilizan diversas modalidades didácticas para el abordaje de contenidos temáticos, como son la exposición magistral, el seminario, taller, discusiones dirigidas, sesiones prácticas y laboratorio de cómputo.
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