Nuevo Laredo, Tamaulipas.- En este año 150 migrantes centroamericanos fueron víctimas de abusos, al haber sido asaltados, robados, golpeados y hasta secuestrados desde el momento de ingresar a México, por la frontera sur, hasta llegar a esta ciudad, mencionó el director de la Casa del Migrante ‘Nazareth’, Giantonio Baggio.
Aunque el sacerdote católico dijo no tener estadísticas que comprueben su dicho, dijo que los testimonios de los migrantes que son entrevistados, muestran las constantes violaciones que sufren en esta ciudad, antes de llegar a la Casa del Migrante.
“Puedo decir que en este año, son 50 migrantes cada mes, que se quejan de que sus derechos han sido violado, por lo que hasta el momento deben ser 150 personas desde que inició este año”, dijo Baggio.
Mencionó que se trata de migrantes que han sido víctimas de todo tipo de violaciones, pero destacó que ocurren contra centroamericanos desde el momento en que ingresan a México por Guatemala hasta llegar a Nuevo Laredo.
Pero dijo que los casos de extorsión de alguna autoridad, disminuyeron, aunque señaló que lamentablemente los secuestros continúan en esta ciudad, sobre todo contra los migrantes que llegan a Nuevo Laredo a bordo del tren carguero
“Al bajar del tren, se encuentran que son secuestrados, y otros dicen que han escapado cuando hombres armados intentaban secuestrarlos. Otros nos dijeron que fueron secuestrados y que pudieron escapar o los dejaron ir, y son casos que tenemos documentados, aunque no son muchos”, expresó.
Pero dijo que los mexicanos que son deportados de Estados Unidos, se han quejado de la forma en que fueron arrestados en algún lugar del vecino país.
La mayoría de las violaciones contra ellos son al momento de ser detenidos, y se quejan de que nos les dan de comer o de beber, pero lo peor, de acuerdo al sacerdote, es cuando alguna autoridad municipal los detiene, no solo los maltratan, sino que destruyen sus documentos personales y que utilizan un lenguaje muy ofensivo en su contra.
Del total de los migrantes que buscan alojo en dicho albergue, al menos el 10% se queda en la ciudad, lo que significa que el año pasado 700 no retornaron a sus lugares de origen y andan por la ciudad.


