Victoria, Tamaulipas.- En este viernes santo, las iglesias católicas de la capital del estado realizaron como cada año el tradicional viacrucis, cientos de feligreses se volcaron a las calles para acompañar a Jesús que personificado recorrió calles y avenidas cargando la cruz, que para los católicos es el recuerdo de que murió para salvar al mundo.
“Y ahora más que nunca necesitamos de la fe, de la oración, solo el nos puede salvar y regresar la paz que tanto necesitamos”.
Comparte la señora teresa García Torres, de la Iglesia María Auxiliadora, quien es secundada por su vecina, Jacinta Verdines Martínez, quien con fervor reza en voz alta un padre nuestro, el que interrumpe para señalar:
“Solo Dios nos puede salvar de esta guerra que padecemos, por eso ahorita que el va cargando su cruz, todos le pedimos paz para que mundo, paz para nuestra ciudad y para nuestros hogares, que su sangre santa nos cubra para salvarnos y hacernos invisibles”.
Ellas al igual que cientos de voces anónimas se unen en oración recordando no solo a Jesús crucificado, sino pidiendo por la paz social.
Hoy que es viernes santo la Iglesia Católica lleva a cabo la representación del Vía Crucis y crucifixión de Cristo, niños, jóvenes, mujeres y hombres recorren el procesión, encabezada por Jesús cargando la cruz.
De acuerdo a información consultada este viernes santo, se acostumbra rezar el Vía Crucis y meditar en las Siete Palabras de Jesús en la cruz y se participa en la liturgia de Adoración a la Cruz. La intención es “acompañar” a Jesús en su sufrimiento., se recuerda la crucifixión de Jesús rezando el Credo.
Vía crucis: es una costumbre que viene desde finales del Siglo V, cuando los cristianos en Jerusalén, se reunían por la mañana del Viernes Santo a venerar la cruz de Jesús.
El Vía Crucis es una manera de recordar la pasión de Jesús. Se divide en catorce estaciones que narran, paso a paso, la Pasión de Cristo desde que es condenado a muerte hasta que es colocado en el sepulcro.
El Via Crucis se reza caminando en procesión, como simbolismo del camino que tuvo que recorrer Jesús hasta el Monte Calvario. Hasta adelante, alguno de los participantes lleva una cruz grande y es el que preside la procesión. Se hacen paradas a lo largo del camino para reflexionar en cada una de las estaciones, mediante alguna lectura específica.
Si se desea, después de escuchar con atención la estación que se medita y al final de cada una, se puede rezar un Padrenuestro, mientras se camina hasta la siguiente estación.


