El martes pasado el Presidente Felipe Calderón Hinojosa (2006-20012) hizo un llamado a todos aquellos que tuvieran una plaza de maestro y no desempeñaran esas actividades, pues de plano renunciaran a ese privilegio y permitieran que esa plaza se regrese a la escuela y sean los niños quienes verdaderamente la aprovecharan con maestros que si pueden y quieren cumplir esa labor social.
Lamentablemente el dato o la posibilidad de corregir ese error tradicional del sistema, llegó tarde al presidente Calderón, pues algún esfuerzo se ha hecho y hasta la fecha se sigue presentando el mismo caos financiero que lastima tanto a la economía de los estados, como a la de la federación.
Me explico: Es cierto que hay personas a quienes les fue adjudicada una plaza de maestro –en cualquier parte del país… inclusive en la capital nacional- y que por las causas que usted me diga, principalmente político-partidista, no desarrollan labores docentes.
En este renglón no es difícil identificar a legisladores (diputados –inclusive locales- y senadores) presidentes y expresidentes municipales, gobernadores y ex gobernadores, secretarios, subsecretarios, directores, subdirectores y jefes de departamento o coordinadores de área, cuya fuente inicial de ingreso es la nómina de educación y pese a que la norma dice que deben pedir licencia sin goce de sueldo, esta se omite muy olímpicamente.
El presidente Calderón supone que de buena gana y en un acto de honradez, un empleado que tenga una plaza de maestro y esté comisionad en algún partido político o en otra dependencia federal, estatal, municipal o empresa descentralizada, renunciará a ese salario, por mínimo que sea, sin considerar que esa es la tabla de desempleo que tiene ese tipo de gente.
Saben los políticos de todos los niveles que tener una plaza de maestro, empleado administrativo, auxiliar, etc., de presupuesto federal, es la clave que garantiza no caer en el desempleo, porque si se termina el trienio o sexenio, siempre existirá la opción de regresar a la “base”, aunque sea ‘poquito’.
Seguramente los presidentes municipales, los gobernadores y hasta los secretarios de estado, bien saben que estos detalles se dan y son frecuentes, pero nadie les pone un hasta aquí, como lo sugirió el Presidente Calderón, porque sería un colapso muy fuerte en las finanzas de la secretaría que me diga.
En el sexenio pasado el Presidente Vicente Fox Quezada dio vida al Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI) y muchas son las preguntas sobre el número de maestros que la federación paga y las respuestas se han desviado.
Organizaciones no gubernamentales han intentado responder solo con números ciegos a estas cuestiones y la verdad es que no aciertan, pero ni la misma Secretaria de Educación Pública –menos las locales- han dado cifras confiables.
Una de las razones que se pueden considerar válida es que las mismas dependencias, desde la SEP, hasta SSA y la Secretaría de estado que me diga trae plazas regadas por tres niveles de gobierno, además de Empresas descentralizadas como PEMEX, CFE, IMSS, ISSSTE, etc.
Un número sustancial de empleados que no cuestan, son los partidos políticos, como el PRI, PAN, PRD, PT, Convergencia, Verde Ecologista y el PANAL y no solo se refiere a plazas de maestros.
Finalmente le comento que la idea presidencial fue de origen buena, noble, pero 100% inoportuna porque los tiempos tienen límites y el del Presidente en turno està en los momentos en que no puede hacer algo que los partidos –el que me diga- piense que es ‘balancear la barca’ o ‘favorecer a su propio partido.
La realidad es que en educación hay, desde hace varios sexenios, hombres y mujeres metidos en el juego de la política nacional que tienen el privilegio de hasta haberse jubilado de tiempo completo del sistema docente federal y ahora espera su jubilación del sistema educativo estatal.
Solo para que se dé una ligera idea le comento que su imaginación debe llegar a ingresos no menores de treinta y cinco mil pesos mensuales por una ‘placita’ homologada con el Instituto Politécnico Nacional.