Las campañas electorales para presidente de la república, senadores y diputados federales ha significado que los reflectores vayan a los candidatos olvidando un poco a los presidentes municipales cuya gestión está marcada por la insuficiencia de recursos para hacer frente a los crecientes compromisos de los 43 ayuntamientos cuyos titulares dedican buena parte de su tiempo a hacer antesalas en dependencias estatales y federales para llegarse unos cuantos pesos que les permitan atender servicios básicos.
Aparte de Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros y Tampico que anuncian con frecuencia nuevas obras o inversiones frescas, el resto de los municipios parece sobrevivir gracias a la buena voluntad del gobernador Egidio Torre Cantú y de los magros recursos que, con muchas restricciones, autoriza la federación; en estas condiciones la autonomía municipal deja mucho que desear ya que, de poco sirve la libertad política, sin recursos financieros suficientes.
En este contexto, el presidente municipal victorense Miguel Ángel González Salum, ha optado por manejarse con perfil súper discreto asumiendo en los hechos que el posible éxito de los programas diseñados en su período depende principalmente de que otras instancias gubernamentales decidan apoyar a la capital de Tamaulipas.
Ante la incapacidad del ayuntamiento local para recoger la basura, hay ciudadanos de diversas colonias que han optado por llevar personalmente los desechos sólidos al basurero municipal desesperados porque se les amontonan en las banquetas frente a sus domicilios desmintiendo en la práctica el viejo lema capitalino de ciudad limpia y amable.
Ojalá y el respiro que representan las campañas permita a los presidentes municipales, particularmente al de Victoria, programar mejor sus tareas, trabajar con mayor eficiencia en tareas tan elementales como recoger la basura pues, de lo contrario, aparte del abandono en otros rubros, seguiremos sufriendo por la insalubridad que representan los desechos sólidos amontonados.
Por otra parte, se estima que para el 2030 alrededor de 370 millones de personas serán diabéticas en el mundo y ante este panorama en Tamaulipas la incidencia de pacientes con diabetes en personas de 20 años o más es cada vez mayor y la Secretaría de Salud reporta que en los últimos años se registran un promedio de cuatro mil nuevos casos de este padecimiento.
Con la red servicios de salud que se cuentan en el estado, con la participación de especialistas, se llevan a cabo las detecciones, control y tratamiento para prevenir y atender la diabetes en cualquiera de sus modalidades, en donde el 90 por ciento de los casos detectados acude de manera periódica para contrarrestar y controlar este padecimiento.
El objetivo es prevenir, controlar y, en su caso, retrasar la aparición de la diabetes mellitus y sus complicaciones en la población tamaulipeca, así como elevar la calidad de vida y el número de años de vida saludable de las personas que presentan este padecimiento que ha venido haciendo estragos en todas las entidades de la república.
El universo de trabajo para llevar a cabo las acciones de prevención de la diabetes es de más de un millón de personas mayores de 20 años y las estrategias que la Secretaría de Salud desarrolla, están encaminadas en 2 principales actividades como lo son los Grupos de Ayuda Mutua (GAM) y las Unidades Médicas Especializadas en Enfermedades Crónicas (UNEMES)
Con los GAM se orienta a la consolidación de las acciones educativas y de registro de información para coadyuvar en el control metabólico y seguimiento de los pacientes y están acreditados para aplicar y apoyar las metas del programa de Adultos Mayores en Control.
Según información oficial divulgada aquí, las UNEMES son unidades especializadas en diabetes, sobrepeso y riesgo cardiovascular, en donde se le otorga al paciente un manejo integral multidisciplinario, basado en evidencia científica, prácticas clínicas y expectativas de los pacientes.
La diabetes es un trastorno metabólico que afecta diferentes órganos y tejidos, se caracteriza por un aumento de los niveles de glucosa en la sangre y la causan varios trastornos, siendo el principal, la baja producción de la hormona insulina; los principales síntomas son emisión excesiva de orina, aumento anormal de la necesidad de comer, incremento de la sed y pérdida de peso sin razón aparente aunado a que causa diversas complicaciones, dañando frecuentemente a ojos, riñones, nervios y vasos sanguíneos.
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