Reynosa, Tamaulipas.- Un autor anónimo describió la energía de un niño como la de una bomba atómica…y no se ha equivocado.
“Es un cuerpo que está en un proceso dinámico acelerado, en los niños tenemos que canalizar esas energías, si vemos que tienen actitudes deportivas, meterlos a que canalicen esa energía en actividades físicas que hasta cierto punto para el adulto es extenuante, pero a ellos, lo toleran muy bien“, explicó el pediatra José Gabriel Rosado Triay.
Últimamente se ha confundido esta intensa actividad de los niños, principalmente de los varones con los niveles de testosterona con TDAH, un trastorno que obstruye su aprendizaje…pero generalmente no es así.
Para la psicóloga educativa, Judith André, lo interpreta de esta manera: “Se podría hablar de hiperactividad con déficit de atención son los que todo el tiempo hay mucho movimiento y están en todo menos en lo que deben“.
De igual manera es de sorprenderse la conducta actual de los infantes, se podría estar hablando de una sobre estimulación de los pequeños aun dentro del vientre de su madre y eso, también la alimentación, y eso, solo es el principio.
“Anteriormente muy tranquilos, se las pasaban dormidos, los ojos los abrían a los 15 días de nacido, ya hasta por nombre nacen ya saben que sexo, si es niña o niño, con nombre al momento de nacer, nombre propio”, repitió André.
Aunque tiene sus ventajas para el menor, el especialista coincide en que la estimulación temprana o no, tiene un tiempo y un lugar, de lo contrario, resultará imposible que usted pueda establecer límites de autoridad en sus hijos…


