Trabajadores en su día: Entre sueldos de hambre y lamentos

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Victoria, Tamaulipas.- Hoy es el Día del Trabajo, día de descanso para muchos, y de más trabajo para otros , entre los que no se cuenta a Justino Covarrubias de la Colonia Lázaro Cárdenas de esta capital; para quien le ha dado igual la cancelación del tradicional desfile ya que no hay nada que festejar, pero si mucho que lamentar; ya que en estos tiempos se tiene que agradecer que se cuente con empleo, aunque los sueldos sean de hambre y las prestaciones inexistentes.

Como obrero de la construcción hoy no fue día festivo, ni se lo pagaran doble ni mucho menos el patrón le dará una compensación:

“Para uno es un día como todos, de pura necesidad, pero como el hambre es mucha y los hijos no saben de dónde sale para comer y vestir, hay que jalarle por 100 o 150 pesos diarios, es poco pero al menos para las tortilla y los frijoles alcanza”.

Más allá de la carga histórica que para todos representan los mártires de Chicago, tenemos que en Tamaulipas de acuerdo al último censo del INEGI la población económicamente activa es de un millón, 390 mil, 80 trabajadores remunerados, de los cuales 129 mil 395 ganan apenas un salario mínimo:

La cifras como referentes; los testimonio como el de Jacinto López Terán de la Colonia Unidad Modelo como parte de una realidad que duele y qué lástima:

“Yo, como ayudante de carpintero de obra soy uno de ellos, me pagan 100 pesos diarios y trabajo de sol a sol, no tengo contrato, mucho menos otras prestaciones; por eso si me preguntan sobre el Día del Trabajo, yo respondo ¿Qué hay que festejar?…si como trabajadores cada día estamos más amolados, con sueldos de hambre, necesidad de trabajo y sin organizaciones serias que nos representen, llevamos todas las de perder no sólo ante los patrones, sino con los contratistas, que como capataces nos dan trabajo como haciéndonos el favor, que de alguna manera es cierto, pues para gente como uno, día que trabaja, día que como”, cuando no tiene suerte de plano tienen que andar pidiendo prestado para poder sobrevivir.

Igual piensa su compañero Juan Martínez Olazarán, quien a sus 48 años de edad y como albañil gana un poquito más:

¿Pero que hace un trabajador con 1oo o 150 pesos diarios; en mi caso tengo tres hijos, todos en la escuela, de no ser porque mi mujer también trabaja en una tienda de autoservicio, de plano me volvía loco, porque ni chambeando de manera particular los fines de semana gano lo suficiente para sobrevivir, muy apenas se pagan los servicios y mal comemos; así que en estas condiciones, el Día del Trabajo es un evento que para gente como uno no representa mucho, pues ya se acabaron los años había ilusión de que se nos aumentara el salario o se nos diera algún beneficio, ahora de plano se nos ha ido hasta la esperanza y por eso da igual que sin explicaciones se cancelara el tradicional desfile del primero de mayo.

ANTECEDENTES DEL DIA DEL TRABAJO

De acuerdo a información consultada, el 1° de mayo de 1886 la huelga por la jornada de ocho horas estalló de costa a costa en los Estados Unidos. Más de cinco mil fábricas fueron paralizadas y 340.000 obreros salieron a calles y plazas a manifestar su exigencia. En Chicago los sucesos tomaron rápidamente un sesgo violento, que culminó en la masacre de la plaza Haymarket (4 de mayo) y en el posterior juicio amañado contra los dirigentes anarquistas y socialistas de esa ciudad, cuatro de los cuales fueron ahorcados un año y medio después.

Cuando los mártires de Chicago subían al cadalso, concluía la fase más dramática de la presión de las masas asalariadas (en Europa y América) por limitar la jornada de trabajo. Fue una lucha que duró décadas y cuya historia ha sido olvidada, ocultada o limpiada de todo contenido social, hasta el punto de transformar en algunos países el 1.° de mayo en mero “festivo” o en un día libre más.

Pero sólo teniendo presente lo que ocurrió, adquiere total significación la fecha designada desde entonces como “Día Internacional de los Trabajadores”.