Albañiles en su día; trabajando en el infierno

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Victoria, Tamaulipas.- Hoy como ayer, los obreros de la construcción saben que es su día, y aunque lo festejan trabajando y si bien les va, sus patrones les llevaran a las obras un pollo asado, afirman que el llamado Día de la santa Cruz no debe pasar en blanco y si en antaño se celebraba con fiesta y algarabía, ahora es diferente.

Ellos forman el sector más vulnerable de la cadena laboral con sueldos que van de los 800 a los mil pesos semanales y jornadas interminables bajo las inclemencias del tiempo ven transcurrir su vida, y lo que es peor, la de sus hijos y hasta sus nietos, porque a decir de Don Fidencio Martínez Cruz, de la Colonia Obrera; es un oficio que se hereda, al igual que la pobreza:

“Yo ya llegue a los 70 años de edad y todavía ando aquí de fierrero, que es lo único que puedo hacer, pero mis hijos y mi nietos tuvieron el mismo destino que yo, no nos pesa porque a pesar de todo de aquí sacamos para comer y mandar a la escuela a los hijos de los nietos, que ojala no se anden sobando el lomo como uno”.

Comparte mientras ve a la distancia a su hijo Rubén, a quien le llama a gritos para que también opine:

“Uno llega aquí por necesidad, como muy apenas llegamos a la secundaria, y nos casamos chicos, nos fue fácil llegar, pero con tanto año no pudimos salir así que ya hasta los hijos de uno andan en lo mismo; es duro porque bajo el sol o la lluvia se trabaja, no hay prestaciones, porque como uno trabaja libre, ni pensar en seguro social o vacaciones, agradecemos que haya chamba porque a como está la situación; si trabajas hay para comida y si no, pues a batallar”

Por su parte Don José Luis Quiñones , quien desde hace 20 años se dedica a la albañilería, y desde su experiencia lamenta no haber tenido estudios:
“Uno no fue a la escuela, en mi caso desde chaval aprendí el oficio, que mal que bien me ha dado para mantener a mi familia, mis tres hijos ya tienen su propia familia y se dedican a lo mismo que yo, pero gracias a Dios llegaron a “maestros” así que no se la pasan tan matado como yo, que empecé desde fierrero, después agarre la cuchara y no la he soltado y ahora menos, si de joven no encontré otro trabajo, ahora menos”
En este mismo sentido, Con 20 años de albañil y cuarenta de edad, Juan Ramos Torres, de la Colonia Américo Villarreal, afirma que el trabajo de albañil menciona que este día, el constructor para el que trabaja desde hace varios año acostumbra llevarles cuando menos unos refrescos:
“La situación esta difícil para todos, no es nuevo pero en mi caso, mi patrón siempre se acuerda y no falta el pollo y si bien nos va nos trae el mole con refresco y tortillas calientitas, de esta manera no pasamos el Día de la Santa Cruz” en blanco”.
Enfatiza que el festejo se lo tienen más que merecido pues trabajar de albañil en tiempo de calor, es de pesadilla:
“Esto es como andar en el infierno pero es chamba y hay que comer, a veces uno siente que ya no puede más pero luego se acuerda que la familia tiene que comer y solo Dios sabe de dónde saca fuerzas para seguirle con la pala y la carretilla”

“Más en este año, en que para las ocho de la mañana ya está el solazo, hay compañeros que se deshidratan, incluso conocemos a varios a los que les ha dado golpe de calor y aunque la han librado, se les ven difícil pues uno no sabe hacer otra cosa que trabajar en la obra”.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en el país más de 350 mil personas se dedican al ramo de la construcción, son peones, ayudantes, marreros, chatarreros, azulejeros, fierreros y un abanico de oficios que son los constructores lo mismo de casas ajenas hasta grandes edificios.

A nivel Tamaulipas el reporte oficial que tiene la Confederación de Trabajadores de México -CTM- el cual es proporcionado por el Dirigente estatal, Edmundo García Román apunta que tan solo en esta agrupación son más de 40 mil los trabajadores de la construcción debidamente registrados, de los cuales, mil 500 están en Victoria, dos mil 500 en la zona conurbada -Tampico, Madero y Altamira- y un número proporcional en cada uno de los municipios fronterizos como son: Matamoros, Nuevo Laredo, Reynosa, en tanto que los demás están distribuidos en el resto del estado.

La celebración

La celebración de la Santa Cruz inicia en los albores del siglo XVI, cuando el capitán Juan de Grijalba nombró “Isla de la Santa Cruz” a la isla de Acuzamil o Cozumel de Quintan Roo. En México es celebrada mayormente por gremios involucrados en la construcción, como los albañiles. La celebración inicia con la colocación de una cruz, adornada con flores y papel, en una parte alta y visible de la construcción (obra). Continúa con una fiesta con comida típica de la región, cerveza, tequila, mezcal, y otros derivados de la fermentación en el lugar donde se desarrolla la obra.

Durante el 3 de Mayo los albañiles construyen altares dedicados a la cruz, los adornan con flores, velas y papel de muchos colores. La gente que trabaja en las construcciones para de trabajar al medio día, y se espera que realicen alguna celebración, siendo el padrino el patrocinador de la obra. Una noche anterior se prepara una cruz hecha de desperdicio de la obra y la adornan con lo que se encuentran a la mano. Esta cruz es colocada en el lugar más alto de la obra y la terminan de adornar con papeles de colores y flores.