ORBE/Ma. Teresa Medina Marroquín *Por la excelencia educativa

“Excelente maestro es aquel que, enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender”
Arturo Graf

En su mínima expresión nos dice que se refiere a “señalar el valor de algo”. Una acepción más amplia explica que se trata de “una actividad o proceso sistemático de identificación, recogida o tratamiento de datos sobre elementos o hechos educativos, con el objetivo de valorarlos primero y, sobre dicha valoración, tomar decisiones”.
Ambas definiciones implican que una evaluación, cualquiera que sea, conlleva la aplicación de acciones tendientes a optimizar la calidad de lo que se está valorando, a identificar las áreas de oportunidad de mejora y corregir las fallas que se estén presentando.
El tema viene a colación por la Evaluación Universal de Docentes y Directivos en Servicio de Educación Básica que tanta polémica ha causado en las últimas semanas.
Un acuerdo firmado hace un año por la maestra Elba Esther Gordillo Morales y el entonces titular de la Secretaría de Educación Pública, Alonso Lujambio Irazábal, en el marco de la Alianza por la Calidad de la Educación, y que tiene por objetivo “elevar la calidad educativa, favorecer la transparencia y la rendición de cuentas, y propiciar el diseño adecuado de políticas educativas”.
En el documento quedó plasmado que dicha evaluación será obligatoria y que contempla el Aprovechamiento Escolar con un valor de 50 puntos y las Competencias Profesionales que equivalen al resto para completar la valoración de 100.
Dentro de las Competencias Profesionales, la Preparación Profesional, que implica la aplicación de exámenes estandarizados, equivaldrá a 5 puntos; el Desempeño Profesional, con instrumentos que emitirá la SEP en su momento, a 25; y a la Formación Continua le corresponden los 20 puntos restantes.
Por último, se definió que los exámenes se aplicarán por nivel educativo “el segundo y tercer fin de semana de cada mes de junio” correspondiendo a las Primarias en este 2012, a las Secundarias en 2013 y a Educación Inicial, preescolar y especial en el año 2014.
¿Por qué entonces la discusión de esta evaluación? La respuesta claro está que obedece a cuestiones políticas y por la falta de coordinación entre las nuevas autoridades educativas y el Sindicato Nacional de Trabajadores de Educación.
Lo maestros en realidad en ningún momento se han opuesto a los exámenes correspondientes a este año, lo único que están solicitando es que su aplicación se difiera a pasadas las elecciones presidenciales del uno de julio a fin de que no se preste a malas interpretaciones y no se corra el riesgo de ser víctimas de presiones de cualquier partido político.
Otro argumento válido de los docentes es que las autoridades educativas no dan las garantías de que los instrumentos a utilizar sean los adecuados para lograr el fin que se busca.
Y es que desafortunadamente la designación de José Ángel Córdova Villalobos como Secretario de Educación Pública no fue un acierto de Felipe Calderón Hinojosa porque a nadie le quedó la duda de que la asignación del cargo fue un premio de consolación.
No se duda de la capacidad del médico cirujano pero, como dice el dicho, zapatero a tu zapato, y pues no es lo mismo tratar una pandemia que al sindicato más fuerte del país.
Vaya pues, estamos hablando de la excelencia educativa.
Claro que no se debe dar marcha atrás a este proceso de evaluación, pero sí deben cuidar muy bien las formas en que se aplicarán cada una de sus etapas y más cuando es para mejorar la educación de nuestros hijos y el futuro de nuestro país.
Pero bueno, como mañana es día 15 de mayo, por lo pronto desde este espacio saludo a los maestros. ¡Feliz Día del Maestro!
En fin, por ahora no me resta más que desearle un excelente inicio de semana; y recuerde ser feliz, junto a su familia será mucho más sencillo.
Hasta la próxima.
Comentarios:
[email protected]