Madero, Tamaulipas.- Para el director de la Universidad Pedagógica Nacional, Guillermo Bravo Rodríguez, lo más importante es saber cuáles son los fines de la evaluación universal, así como saber si los fines son los correctos, porque en la educación no es evaluar por evaluar.
Indicó que la evaluación debe tener otro sentido, ya que si es para mejorar siempre será bienvenida.
Señaló que lo que ocurre muchas veces es que se pierden los fines reales, pues cuando son solo político-electorales, cuando son partidistas, cuando tienen la finalidad solo exhibir a los maestros, no son correctos.
Mencionó el maestro que la confiabilidad es importante, pues se evalúa pensando en el magisterio y en la mejora de los procesos de educación, por ello es que debe ser un procedimiento equitativo.
“Que médico va por la calle diciendo cual es el estado real de sus pacientes, y que maestro comenta en público los resultados de un alumno, ninguno, cuando es un profesional no lo hace, esas son cuestiones que se corrigen en el aula, en los procesos formativos de la evaluación, la educación es otra cosa”.
Bravo Rodríguez señaló que probablemente en el escenario nacional ajeno a lo que es el aula, la escuela y el maestro se estén dando algunas fricciones pero con otros propósitos y objetivos que son político-electorales.
Añadió que si son fines académicos son otra cosa, la evaluación que tiene fines académicos será siempre bienvenida, el mejor escenario es una evaluación que apoye el sistema educativo integral.
Dijo que tras la transferencia del poder de la educación a los estados, en mayo de 1992, se establece que los gobiernos se deben hacer cargo de la misma con el compromiso de ir incrementando sus recursos, lo cual no se ha dado.
El director de la UPN reiteró que si la finalidad de la evaluación es político-electoral es mala, pues la educación no debe regirse por esto, la evaluación debe ser regida por una política de estado, no sujeta a tiempos, partidos o situaciones coyunturales.
Agregó que las evaluaciones no deben depender de quien gane o pierda las elecciones, ya que la finalidad de la educación es otra distinta, por ello se le debe tener continuidad, resaltando que si la tiene es política de estado.