Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa*Violencia genera violencia

Bajo el argumento que no compartimos de la juventud, en el sentido de que el joven debe ser rebelde, miles de ellos han tomado las calles el fin de semana en protesta contra un candidato, un partido, pero sobre todo, contra un proceso democrático.

Somos de la idea de que la rebeldía debe existir no cuando joven sino durante toda la vida, y que hay que ser rebeldes para trascender: innovar en teoría, práctica, ideología y demás es positivo, siempre lo ha sido y siempre lo será.

Resulta por demás ilógico pensar que el PRI puede hacer de nuevo lo que hace muchos años sucedió en nuestro país. Hay que entender que todo ha evolucionado, para bien o para mal, y los priístas de antaño, aunque algunos aún viven, ya no pueden vivir o hacer lo que hacían cuando había otros métodos.

La izquierda ha cambiado y la derecha también, aunque ésta última para mal, con una candidata que apela al género, apela a “manifestarse contra el PRI” porque no tiene absolutamente nada que ofrecer a México, clara prueba de ello es su lugar en todas las encuestas que se han aplicado.

De Quadri, solo podemos decir que está haciendo su campaña para garantizar el registro del PANAL. Solo eso.

Pero de los otros tres…

Cansados estamos de escuchar al Peje y a la Chepina emitir una serie de descalificaciones contra Peña Nieto, señal de que están más que preocupados porque saben que va en primer lugar de las preferencias ciudadanas. Recurren a la descalificación y al insulto. ¿Podríamos afirmar, bajo esa tónica, que la izquierda es agresiva, violenta, y que nos llevará a una revolución entonces?

La izquierda mexicana es distinta a la que vivimos en los años setentas, ochentas, noventas y el principio del siglo y milenio.

No pensamos que ayude mucho el insultar y descalificar a quienes tenemos ideologías políticas distintas a los ignorantes que, a falta de argumentos, llama pen… a los que no piensan como ellos. Habría que enseñarles lo que significa “democracia”, y dejar de hacer elucubraciones sobre “lo que vivimos hace 50 o 70 años”, sobre “han jodido al país y lo volverán a hacer”.

¿Quién, por ejemplo, pensó que al llegar Fox y Calderón a la presidencia viviríamos el terror cotidiano en el país entero? Nadie, absolutamente nadie, y es un PAN distinto al de Clouthier o esa gente que lo hizo un partido respetable. Hoy, es un instituto que quiere mantener el poder a base de descalificaciones, insultos… y su demostrada incapacidad para gobernar, claro.

La gente que salió a las calles a insultar a la fórmula del PRI podría haber hecho algo por México y por ellos mismos, gastar su dinero en otras cosas, como exigir que las políticas sociales funcionen adecuadamente o que haya cuerpos de seguridad, de los tres niveles, con un nivel de confiabilidad a prueba de todo.

Podrían haber hecho muchas cosas más útiles. Respetamos su forma de externar sus simpatías, pero no aceptamos como adecuadas las que se basaron en insultos, descalificaciones sin fundamento y muchas cosas más.

Respetamos su ideología aunque no la compartamos, aunque de la misma manera, exigimos que se respeta la de los demás.

Y en lugar de salir a insultar, sería más productivo el hecho de que salieran el 1 de julio a votar, a derrotar al abstencionismo. Finalmente, ganará el que decida la mayoría de mexicanos que acudan a votar, y no por eso hay que descalificar su triunfo.

López Obrador hace seis años no ganó porque la mayoría no estuvo de acuerdo con él, y quiso tomar por la fuerza lo que el pueblo no le dio. Eso no es democracia, de ninguna manera.

Corremos el riesgo de que, de no ganar la izquierda se desate la violencia en el país, y eso debemos evitarlo. Ya no queremos otro tipo de violencia para nuestros hijos. Algo hay que hacer, pero sobre todo, respetar a quien piensa distinto. No queremos otra revolución , no ahora.

Que se dediquen a promover su plan de gobierno y proponer, no a incitar a la violencia. Eso lo debería detener la autoridad electoral, por el bien de México.

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Atentamente

Carlos David Santamaría Ochoa Ph.D.
A.I. Periodismo y Comunicación